El mercado energético mexicano se perfila para un nuevo periodo de expansión acelerada, a través de los planes de expansión de la red eléctrica, mismos que implican una inversión estimada de MXN $740,000 millones de cara a 2030, para la instalación de 32 gigawatts adicionales de capacidad de generación, de acuerdo con las estimaciones del Plan México.
Además, las reglas secundarias de la Reforma a la Ley del Servicio de Energía abren nuevas posibilidades al sector privado en materia de autoconsumo y generación distribuida.
En este sentido, Atera Energy, compañía especializada en soluciones de autogeneración y eficiencia energética, respaldada por Brookfield y Celsia, anunció el inicio de sus operaciones en México con una inversión de u$s 500 millones durante los próximos cinco años.
En conferencia de prensa, Luis Felipe Vélez Restrepo, director general de Atera, aseguró que la empresa cuenta con amplia experiencia en América Latina, que incluye la instalación de 200 megawatts (MW) instalados para proyectos de generación distribuida, a lo que se suman u$s 47 millones ahorrados para los clientes industriales en facturas eléctricas.
La labor de la empresa, añadió, también ayuda a descarbonizar los procesos productivos y reducir las emisiones mediante soluciones de autogeneración y eficiencia energética.
“Nuestra apuesta es acompañar a las empresas para que la energía deje de ser un factor que limite su expansión y se convierta en una ventaja estratégica para fortalecer su competitividad”, afirmó el directivo.
La llegada de Atera ocurre en un momento en el que el crecimiento industrial y el nearshoring aumentan la demanda de infraestructura energética en el país. Diversos polos manufactureros, como Nuevo León, Coahuila, Guanajuato y Querétaro enfrentan retos para ampliar su capacidad eléctrica, convirtiendo el acceso a energía confiable en un factor clave para atraer nuevas inversiones y sostener el desarrollo económico de la región.
La empresa cuenta con más de una década de trayectoria en América Latina, atendiendo a consumidores industriales en países como Colombia, Panamá, Honduras y Perú.
El anuncio coincide con un entorno regulatorio que abre nuevas oportunidades para la inversión privada en proyectos de autoconsumo y generación distribuida.
La reciente evolución del marco legal permite a las empresas desarrollar esquemas de generación propia con procesos más ágiles, lo que abre las puertas para la empresa que se dedica a atender sectores intensivos en consumo eléctrico.