Más de 30% de los inversionistas en América Latina planeó aumentar su asignación de capital en activos inmobiliarios durante 2026, marcando un giro frente al periodo de cautela de años previos, mientras México se posicionó como uno de los mercados más atractivos, particularmente en el segmento industrial y logístico, de acuerdo con la Encuesta de Sentimiento de Inversión en LATAM de CBRE.
“El sentimiento de inversión inmobiliaria en América Latina se mantiene constructivo hacia principios de 2026, con los inversionistas manteniendo o aumentando moderadamente los niveles de actividad”, señaló Lyman Daniels, presidente de México, Colombia y Centroamérica de CBRE.
El directivo agregó que las intenciones reflejaron “una postura equilibrada, caracterizada por una ejecución cautelosa y un despliegue selectivo de capital en medio de un entorno macroeconómico más normalizado”.
La encuesta, levantada entre noviembre y diciembre de 2025 en seis países de la región, mostró que aunque la mayoría de los participantes optó por mantener sus niveles actuales de inversión, más de 3 de cada 10 anticipó incrementarlos, lo que apuntó a un nuevo ciclo de liquidez en el mercado inmobiliario latinoamericano.
México y el impulso industrial
Dentro de este contexto, México destacó por el apetito sostenido hacia activos industriales y logísticos, impulsado por el nearshoring y la reconfiguración de las cadenas globales de suministro.
El sentimiento del inversionista en el país apuntó a un interés continuo de adquisición, particularmente en sectores preferidos como el industrial, logístico y de oficinas, con concentración en la Ciudad de México y en centros industriales clave como Monterrey, Tijuana y Querétaro.
A nivel regional, el sector industrial y logístico se consolidó como el favorito de los inversionistas, al fungir como refugio de capital ante su vínculo con producción y distribución.
Más riesgo, pero con disciplina
El reporte también evidenció un movimiento estratégico en las carteras, con inversionistas migrando desde activos Core hacia estrategias de Valor Añadido y Oportunistas, en busca de mayores rendimientos.
Pese a este mayor apetito por riesgo selectivo, las tasas de capitalización (cap rates) reflejaron un entorno de precios estable en la región, con diferenciaciones más asociadas a fundamentos por país y tipo de activo que a episodios de volatilidad generalizada.
Con ello, el panorama para 2026 apuntó a una participación más activa del capital inmobiliario en América Latina, con México como uno de los mercados mejor posicionados dentro del mapa regional.