

Unilever acordó fusionar su negocio alimentario con el fabricante de especias McCormick en un acuerdo de u$s 44,800 millones de dólares que creará un gigante global de condimentos, salsas y condimentos con ingresos de unos u$s 20,000 millones anuales.
La transacción, estructurada como un Reverse Morris Trust, un tipo de fusión diseñada para ser libre de impuestos y aprobada por unanimidad por los consejos de ambas compañías, dejará a Unilever con el 65% de la nueva compañía, mientras que McCormick mantendrá la operación y liderazgo ejecutivo.
El portafolio combinado incluirá marcas clave como Knorr, Hellmann’s y French’s, además de salsas como Cholula, reforzando la presencia en mercados como México y América Latina.
Tras el acuerdo, Unilever se concentrará en sus verticales de belleza, cuidado personal y del hogar, mientras que McCormick se convierte en un competidor mayor en el negocio global de alimentos envasados, un negocio que ha estado fortaleciendo en los últimos años con adquisiciones, como la de 2020, cuando compró Cholula, una marca mexicana de salsa picante.
McCormick pagará a la empresa anglo-holandesa u$s 15,700 millones de dólares y el equivalente a u$s 29,100 millones de acciones de McCormick por la mayor parte del negocio alimentario de Unilever.
Además de la ya conocida marca de mayonesa Hellmann’s y la marca de condimentos, sopas y arroces, Knorr, Unilever también posee productos regionales más pequeños en su vertical de alimentos como la mostaza Maille Dijon y la crema de Marmite.
McCormick aseveró que el acuerdo le dará un mejor acceso a regiones de alto crecimiento como América Latina y Asia, donde Unilever tiene una presencia amplia, según informó la agencia de noticias AP.
“Para Unilever, esta transacción es otro paso decisivo para afinar nuestro portafolio y acelerar nuestra estrategia hacia categorías de alto crecimiento”, indicó el CEO de Unilever, Fernando Fernández, en un comunicado.
















