

México tiene un potencial para generar valor económico de u$s 204,000 millones por inteligencia artificial hacia 2030, aunque será clave acelerar la capacitación de la fuerza laboral y transformar la manera en la que las empresas incorporan esta tecnología, de acuerdo con Philipp Haugwitz, socio de McKinsey & Company y líder de McKinsey Digital en México.
La cifra representa casi la mitad de los u$s453,000 millones que la región podría capturar si acelera la incorporación de estas tecnologías, según explicaron en el estudio “Los agentes, los robots y nosotros: cómo la inteligencia artificial está transformando el trabajo y las competencias en América Latina”.
En entrevista con El Cronista, el especialista dijo que el mercado mexicano se coloca por encima de Brasil y el resto de los países de la región, misma que corresponde a la composición de su economía, a la combinación de actividades manufactureras y servicios que son susceptibles de automatizarse mediante robots físicos y agentes de inteligencia artificial.
"Hay un tema de valor bien importante“, dijo Haugwitz. Expuso que el potencial de la IA cobra especial relevancia para México debido a que podría atacar la baja productividad, uno de los principales obstáculos estructurales para el crecimiento económico.
Detalladamente, el consultor explicó que la productividad restó cerca de 0.5 puntos porcentuales al crecimiento anual de México durante la última década, mientras que la expansión económica ha dependido principalmente del incremento de la fuerza laboral.
“La inteligencia artificial es un tema de productividad al final del día. Produzco más con el mismo número de personas”, señaló Haugwitz. “Para México tiene importancia no solo por el valor que está en juego, sino porque puede convertirse en un impulsor del crecimiento económico”.
El estudio destaca que Brasil y México concentran alrededor del 75% del valor económico potencial de la región debido al tamaño de sus economías y mercados laborales.
Talento el cuello de botella en la IA
Pese al potencial económico, McKinsey advirtió que México avanza más lentamente que otros países latinoamericanos en el desarrollo de habilidades relacionadas con inteligencia artificial.
Aunque la demanda de competencias vinculadas con IA ha aumentado, el crecimiento es inferior al promedio regional, particularmente en habilidades de “fluidez en inteligencia artificial”, es decir, aquellas necesarias para utilizar estas herramientas sin requerir conocimientos técnicos especializados.
"Hay trabajo para todos“, afirmó Haugwitz. “Cada persona tiene una responsabilidad de autocapacitarse, pero también las empresas y los sistemas educativos deben actualizar sus programas para responder a las nuevas necesidades del mercado laboral”.
IA transformará empleos, no necesariamente los eliminará
El estudio de McKinsey detalla que 59% de las horas de trabajo en México podrían automatizarse con tecnologías ya disponibles, una de las tasas más altas de América Latina. Sin embargo, resalta que esta cifra no implica una sustitución masiva de empleos, sino una transformación de las tareas que realizan los trabajadores, quienes colaborarán cada vez más con agentes de IA y robots.
Según Haugwitz, alrededor de 80% de las habilidades humanas seguirán siendo indispensables, especialmente aquellas relacionadas con pensamiento crítico, juicio ético y supervisión de sistemas de inteligencia artificial.
“El ser humano tiene que seguir en el proceso. No podemos tomar lo que genera la inteligencia artificial sin revisión”, dijo. “El humano seguirá siendo muy importante”.
El consultor añadió que algunos puestos desaparecerán y otros cambiarán de forma significativa, mientras surgirán nuevas ocupaciones ligadas a la gobernanza, supervisión y gestión de riesgos de la IA.
El reto ya no es adoptar IA, sino generar valor
La IA dejó de solo incorporar herramientas como ChatGPT o Gemini en las empresas y pasó a rediseñar procesos completos de negocio, según la consultora.
El especialista detalló que muchas organizaciones siguen apostando por una adopción “horizontal”, es decir, entregando herramientas de IA a todos sus empleados, una estrategia que genera beneficios limitados.
"Dar ChatGPT Enterprise a todos no produce resultados por sí solo“, afirmó. “El verdadero valor está en rediseñar los flujos de trabajo de las áreas donde existe mayor potencial económico”.
Además del talento, identificó otros retos para capturar el potencial de la inteligencia artificial, entre ellos la infraestructura digital, la disponibilidad de energía para centros de datos, el acceso a internet de alta velocidad para pequeñas empresas y el fortalecimiento de la ciberseguridad.














