

Los inicios de año para la mayoría de los mexicanos son de pesadilla: hay que pagar impuestos como el predial, la tenencia o el refrendo, pero a esto se suma el mayor dolor con el que se cargará el resto del año: el aumento a los productos que se consumen con mayor regularidad.

En el caso de 2026, el incremento no es provocado por el sector privado, sino por los ajustes que aplicó el Gobierno Federal a los impuestos que cobra a las bebidas azucaradas, refrescos con alto contenido de azúcar y, ahora, también a los refrescos light, jugos envasados y hasta algunos sueros.
El Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) tuvo un ajuste que duplicó la tarifa que pagan las bebidas con alto contenido de azúcar, al pasar de MXN $1.65 por litro a MXN $3.08 por litro.
Además, las bebidas light o cero, por primera vez en la historia, también pagarán este impuesto, con una cuota de MXN $1.5 por litro.
Con este impuesto, refrescos como la Coca-Cola Light de 600 mililitros ya rebasa el precio de MXN $20 en algunas tiendas, mientras que la presentación de 2.75 litros de Coca-Cola, se vende hasta en MXN $58.5.
Los cigarros también subieron
Otro producto que también tuvo un incremento en la cuota del IEPS son los cigarros. Ahora se pagará una tasa de 200% sobre el precio del producto, a lo que se suma una cuota de MXN $0.85 por cigarro.
Esto llevó a que las cajetillas de marcas como Camel o Marlboro subieran a MXN $100, mientras que las de Pall Mall se ubican en MXN $97.
De acuerdo con la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC), una cajetilla de cigarros promedio tiene 20 cigarros, de los cuáles, el valor de aproximadamente 17 cigarros se van a impuestos.
Impacto en el bolsillo
De acuerdo con estimaciones de Banamex, el incremento en los impuestos aplicados a las bebidas azucaradas y los cigarros, será uno de los mayores factores que afectarán la inflación en los primeros tres meses del año.
A partir del incremento fiscal en esos productos, la inflación pasaría de 3.9% estimado en diciembre del año pasado, hasta 4.5% durante los primeros tres meses de este año.
Esto implicaría que la inflación se ubique de nueva cuenta por encima del rango objetivo del Banco de México, lo que representa una afectación mayor para los bolsillos de los mexicanos.














