Cemex tiene una oportunidad para mejorar el abasto en México con ayuda de Petróleos Mexicanos (Pemex), de acuerdo con analistas de GBM.
La petrolera mexicana a dio a conocer que la producción de coque esta comenzando a presionar la operación de sus refinerías y, en paralelo, genera presiones en el almacenamiento en la planta de Dos Bocas.
“Esta noticia tiene una lectura positiva para Cemex (CEMEX), ya que una mayor disponibilidad de coque a nivel nacional podría traducirse en mejores condiciones de abasto con el tiempo”, mencionaron en una nota a clientes.
El coque es un subproducto sólido, con altas cantidades de carbono, que se genera como residuo en el proceso de refinación del petróleo particularmente en la etapa de craqueo térmico (también conocido como coquización) de fracciones pesadas.
Si bien, esta situación ya representa retos para Pemex, en términos operativos y comerciales para el sistema internacional de refinación, GBM considera que tiene una “lectura positiva” para Cemex.
“Esto es importante, dado que el coque representa alrededor del 42% de su mezcla consolidada de combustibles, con una exposición aún mayor en las operaciones de México”, explicaron.
Las acciones de Cemex, que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores, subieron 0.24% para cotizar en 20.62 pesos por unidad (Ciudad de México 8:33 horas).
El pasado 11 de abril, Pemex advirtió de un incremento en la producción de coque en el Sistema Internacional de Refinación y explicó que esto puede poner en riesgo la continuidad operativa de las refinerías, mismo que ya comienza a manifestarse en la refinería Olmeca (Dos Bocas).
Cemex ha emprendido una práctica que, como parte de un proceso de sostenibilidad, utiliza combustibles alternos sustituyendo combustibles tradicionales, como el coque de petróleo y el carbón, con otros que tienen un factor de emisión de carbono más bajo, o algunos que son incluso considerados neutros en carbono, como los residuos de biomasa.
Al cierre del tercer trimestre de 2025, Cemex reportó un incremento de 10.5% en los ingresos para cifrar los u$s4,179 millones; sin embargo, reportó una pérdida neta de u$s361 millones.