

Cemex advirtió que el entorno geopolítico, marcado por las tensiones en Medio Oriente —particularmente el conflicto con Irán—, podría generar presiones adicionales en costos, especialmente en energía, aunque aseguró contar con estrategias para mitigar su impacto.
Durante su conferencia trimestral, directivos de la compañía mencionaron que, si bien el efecto directo del conflicto ha sido limitado hasta ahora, el principal riesgo proviene de la volatilidad en los precios energéticos y las disrupciones en cadenas de suministro globales.
En este contexto, Cemex prevé que México podría ser uno de los mercados más afectados por la inflación energética, debido a su alta exposición al coque de petróleo, un insumo clave en la producción de cemento y difícil de cubrir mediante instrumentos financieros.
“México experimentará el mayor impacto negativo de la inflación energética este año”, dijo Lucy Rodriguez, Vicepresidenta Ejecutiva de Relación con Inversionistas.
Recientemente, analistas de GBM resaltaron la oportunidad que mantiene Cemex ante el incremento en la producción de coque en la refinería Dos Bocas, misma que alertó de problemas de almacenamiento de este derivado de la refinación del petróleo.
Cemex y el uso de energéticos alternos
Para contener estos riesgos, la empresa destacó su capacidad operativa para ajustar su matriz de combustibles, alternando entre coque de petróleo, gas natural, carbón y fuentes alternativas según las condiciones de mercado.
Además, mantiene inventarios de combustibles fósiles para cubrir entre dos y tres meses de operación, lo que reduce la exposición inmediata a choques de precios.
En paralelo, Cemex está incrementando el uso de combustibles alternativos, una estrategia que no solo busca reducir costos, sino también avanzar en sus objetivos de descarbonización.
Al cierre del primer trimestre de 2026, la cementera mexicana reportó un incremento de 11.20% en los ingresos para cifrar los u$s 4,019 millones; la utilidad neta de la parte mayoritaria se contrajo 69% a u$s 277 millones. Sin embargo, la empresa explicó que esta contracción fue resultado de la venta de sus operaciones en República Dominicana.
“Ajustando por este efecto extraordinario, la utilidad neta del primer trimestre del año casi se habría duplicado año contra año”, mencionó Cemex en el reporte financiero.
Coberturas y disciplina de precios
A nivel global, la compañía ha cubierto alrededor del 60% de su gasto energético esperado para 2026, mediante derivados, contratos y esquemas regulados, lo que limita parcialmente la volatilidad.
Sin embargo, anticipa que los costos energéticos por tonelada de cemento aumentarán a una tasa de un dígito medio a alto durante el año, por lo que ya implementa una serie de estrategias como el recargos por combustible en distintos mercados e incluso posibles incrementos adicionales de precios, al tiempo que estima ajustes comerciales para trasladar costos al consumidor.
En el mercado mexicano, Cemex destacó que, pese a los retos energéticos, la demanda se mantiene sólida, impulsada por los programas de vivienda social, autoconstrucción y proyectos de infraestructura en desarrollo, impulsados por el Gobierno de México.
Sin embargo, estos proyectos podrán verse limitados por la eficiencia energética local, debido al impacto de los combustibles fósiles en los costos operativos.
Infraestructura como impulso gradual
Particularmente respecto al Plan de Infraestructura del gobierno mexicano, la cementera adoptó un tono cauteloso. Por un lado reconoce su potencial, incluso estima que el impacto relevante en volúmenes de cemento se materializará hasta 2027, debido a los tiempos de ejecución de obra.
“No esperamos un impacto significativo en 2026 más allá de lo ya contemplado”, indicó la empresa.















