

En línea con lo anticipado por bancos como Banamex o Banco Base, la actividad económica de México inició el año con una contracción.

El Inegi reportó que en el primer trimestre de este año el Producto Interno Bruto (PIB) presentó una caída de 0.8% en comparación con el cierre de 2025.
La caída del primer trimestre fue peor a la anticipada por Banamex, que pronosticó una baja trimestral de 0.6%.
El organismo reportó que la peor caída, de acuerdo con la estimación oportuna del PIB, fue recibida por las actividades primarias, que incluyen principalmente al sector agropecuario.
La contracción de este ramo fue de 1.4% trimestral, mientras que el segundo sector con la mayor contracción fue el de las actividades secundarias, con una disminución de 1.1%.
En este sentido, ni siquiera el consumo y los servicios, que representan dos terceras partes de la economía, lograron registrar un crecimiento en el periodo de referencia, pues mostraron una contracción de 0.6% en comparación con el cierre mensual.
“Por tipo de actividad, preocupa que las tres: primarias, secundarias y terciarias mostraron una caída trimestral. Esto abre la puerta a la posibilidad de que México esté, ahora sí, atravesando una recesión económica”, advirtió Gabriela Siller, directora de Análisis Económico de Banco Base.
La especialista mencionó que con el resultado del primer trimestre, el pronóstico para el resto del año se contraería a una expansión en un rango que estimó a 1% o 1.1%, incluso con el efecto de aceleración que se experimentaría durante el verano por los 13 partidos que recibirá México del Mundial de Futbol.
Además, señaló que el país cayó en una trampa de estancamiento debido a cuatro factores principales.
El primero de ellos es el debilitamiento de las instituciones, seguido de la caída de la inversión fija, a lo que se suma el incremento de la informalidad y cierra con la caída de la productividad.
“Estos factores son estructurales, no coyunturales”, sentenció la analista de Banco Base.
Por debajo del potencial
Para Priscila Robledo, economista en jefe de Fintual, la industria sigue siendo el mayor lastre, lo que incluye a la manufactura, la minería y a los utilities que se mantuvieron en terreno negativo, mientras que el sector de servicios también mostró retroceso en el margen, aunque los salarios reales y el consumo todavía dan algo de soporte.
“La economía está operando por debajo de su potencial, la incertidumbre comercial frena la inversión privada y la recuperación de la inversión pública no alcanza a compensar”, comentó la especialista.
Además, consideró que el bajo entorno de crecimiento confirma que el ciclo de recortes de la tasa de interés referencial de Banco de México tiene razón de ser, pero la inflación que no termina de ceder en los servicios, así como el encarecimiento de la economía, complican los recortes.
Comparación anual
La comparación anual del primer trimestre no fue mucho mejor que la trimestral, pues el PIB pasó “de panzazo” con un incremento de 0.2%.
El único sector que tuvo un incremento en esta comparación fue el de consumo, con un alza de 0.9%, pero que fue más que compensada por la caída de 1.1% en el sector industrial y de 0.1% en las actividades agropecuarias.















