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Con la llegada de febrero, el Buró de Crédito aplicará su normativa de eliminación automática de ciertas deudas que cumplen con plazos específicos de antigüedad. Este proceso, que ocurre mensualmente, pero cobra especial relevancia al principio del año, representa una oportunidad para que muchas personas vean desaparecer de su historial crediticio aquellas deudas que les impidió acceder a nuevos créditos o servicios financieros.
Además, para quienes atraviesan la temida “cuesta de enero” con recursos limitados, saber qué deudas desaparecerán automáticamente el próximo mes puede significar el primer paso hacia una recuperación financiera.
El calendario de eliminación que aliviará tu bolsillo: estas son las fechas exactas en que cada tipo de deuda se borra del sistema
El Buró de Crédito opera bajo un sistema de plazos progresivos que determina cuánto tiempo permanece visible cada adeudo según su magnitud. Las deudas más pequeñas, aquellas inferiores a 25 Unidades de Inversión (UDIS), desaparecen tras un solo año de registro. Esto significa que, si contrajiste una deuda menor en febrero de 2025, este próximo mes quedará eliminada automáticamente del sistema.
Para montos mayores, los plazos se extienden proporcionalmente. Las deudas que oscilan entre 25 y 500 UDIS requieren dos años completos antes de su eliminación, lo que beneficiará en febrero de 2026 a quienes registraron estos adeudos en febrero de 2024. Los compromisos financieros más sustanciales, entre 500 y 1,000 UDIS, permanecen visibles durante cuatro años, mientras que las deudas superiores a 1,000 UDIS pueden mantenerse en el historial hasta seis años, siempre que no estén vinculadas a procesos judiciales o casos de fraude.
Más allá de las tarjetas plásticas: los créditos automotrices, hipotecarios y personales que también desaparecen en febrero
Contrario a la creencia popular, las deudas de tarjetas de crédito no son las únicas que se eliminan del Buró de Crédito. El sistema también borra automáticamente adeudos relacionados con créditos automotrices, préstamos personales, financiamientos hipotecarios e incluso cuentas de servicios básicos como telefonía o televisión por cable que quedaron impagas. Cualquier obligación financiera que cumpla con los plazos establecidos según su monto será eliminada, sin importar su origen.
Este proceso automático no requiere que el deudor realice ningún trámite especial. La eliminación ocurre de manera sistemática cuando se cumplen los años correspondientes desde que la deuda fue reportada como vencida. Sin embargo, es fundamental verificar posteriormente que el registro efectivamente desapareció, ya que en ocasiones pueden presentarse errores técnicos que mantengan visible información que debió borrarse.