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El clima en México vuelve a encender señales de alerta. Luego de semanas marcadas por contrastes extremos —desde temperaturas sofocantes hasta episodios de frío—, especialistas advierten la llegada de un sistema atmosférico inestable que provocará lluvias intensas durante varios días consecutivos.

El fenómeno ya genera preocupación por su posible impacto en distintas regiones del país, especialmente en el sureste y oriente, donde se esperan acumulados de agua significativos.

El choque de sistemas atmosféricos provocará precipitaciones persistentes, vientos fuertes y un descenso de temperatura en varias regiones. Fuente: Pixabay

Choque de sistemas: la combinación que desata el temporal

El origen de este episodio se encuentra en la interacción de un frente frío con una vaguada polar ubicada sobre el Golfo de México. Esta combinación favorece el desarrollo de nubosidad densa y precipitaciones persistentes, que podrían intensificarse en cortos periodos de tiempo.

Además de las lluvias, el sistema estará acompañado por vientos fuertes y un descenso de temperatura en algunas zonas, generando un escenario climático complejo que puede derivar en afectaciones tanto urbanas como rurales.

Estados en alerta: dónde impactarán las lluvias más intensas

Las precipitaciones más fuertes se concentrarán en el sureste del país. Estados como Veracruz, Tabasco y Chiapas podrían registrar lluvias torrenciales, con acumulados que elevan el riesgo de inundaciones y deslaves.

En tanto, entidades como Oaxaca, Campeche, Yucatán y Quintana Roo enfrentarán lluvias intensas, mientras que en Puebla —sobre todo en regiones serranas— también se esperan acumulaciones importantes. Incluso zonas del centro del país podrían experimentar chubascos intermitentes.

Veracruz, Tabasco y Chiapas concentran el mayor riesgo por lluvias torrenciales, con posibilidad de inundaciones, deslaves y crecida de ríos. Fuente: archivo

Pronóstico extendido: cuánto durará el temporal y qué otros riesgos trae

Las lluvias más intensas se mantendrán al menos durante dos días, aunque el sistema podría extender sus efectos hasta el viernes 20 de marzo con menor intensidad. Durante este periodo, los suelos podrían saturarse rápidamente, aumentando la probabilidad de desbordes de ríos y afectaciones en caminos.

A este escenario se suma la presencia de vientos intensos en zonas costeras, con rachas que podrían superar los 80 km/h y generar oleaje elevado. También se prevé un marcado contraste térmico en el país, con regiones que continuarán registrando calor extremo mientras otras experimentan condiciones más frías.

Ante este panorama, autoridades recomiendan mantenerse informados, evitar cruzar zonas inundadas y extremar precauciones en áreas de riesgo.