Antes de viajar a España, Italia o Portugal, hay un detalle que muchos viajeros pasan por alto y que puede complicar el ingreso al país: la vigencia del pasaporte.
Los tres países forman parte del espacio Schengen y aplican la misma normativa migratoria a la hora de controlar la documentación en frontera.
Qué exige la normativa Schengen
Según confirman los organismos oficiales de cada país, el pasaporte debe cumplir con dos condiciones para autorizar el ingreso:
- Tener una validez mínima de tres meses posteriores a la fecha prevista de salida del territorio Schengen.
- Haber sido expedido dentro de los últimos diez años.
Así lo establece el Ministerio del Interior de España, que señala que el documento de viaje “deberá tener una validez mínima de tres meses posteriores a la fecha prevista de salida de territorio Schengen y deberá haber sido expedido dentro de los diez años anteriores a la fecha de entrada”.
En Italia, el Ministerio de Asuntos Exteriores remite a la misma exigencia comunitaria y recomienda verificar la vigencia residual necesaria según el destino antes de viajar.
En Portugal, el portal oficial del gobierno indica que es necesario “ter o Passaporte com validade superior, a pelo menos três meses, à duração do tempo de permanência” (Tener el pasaporte con una validez superior, de al menos tres meses, a la duración del tiempo de permanencia).
A quiénes aplica esta exigencia
Esta condición corresponde al Código de Fronteras Schengen, la normativa que regula el ingreso de ciudadanos de terceros países —es decir, personas que no pertenecen a la Unión Europea— al territorio de los Estados miembros. No se trata de una medida nueva ni excepcional: es el requisito estándar que se aplica de forma habitual en los controles migratorios de aeropuertos y fronteras terrestres.
Además de la vigencia del pasaporte, las autoridades de los tres países piden otros requisitos para autorizar el ingreso, como contar con un visado válido (cuando corresponda según la nacionalidad), justificar el motivo del viaje y acreditar medios económicos suficientes para la estadía.
Por eso, la recomendación de los especialistas en viajes internacionales es simple: revisar la fecha de vencimiento del pasaporte con anticipación y confirmar que cumpla con el margen de tres meses exigido antes de comprar los pasajes. De esta manera se evitan demoras, rechazos en el embarque o inconvenientes en el control migratorio al llegar a destino.