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Durante septiembre de 2026, el peso volvió a colocarse entre los principales temas de conversación para empresas, inversionistas y tesorerías. El 24 de septiembre registró una depreciación de 1.11% y alcanzó un máximo de 17.7691 pesos por dólar, de acuerdo con el análisis de Banco BASE.

Desde el mínimo anual de 16.8573 pesos, la moneda acumulaba una caída de 5.41%, un movimiento asociado con el fortalecimiento global del dólar, las expectativas sobre las tasas de interés en Estados Unidos y el diferencial de tasas entre ambos países.

¿Qué está provocando la depreciación del peso?

De acuerdo con el análisis de Grupo Financiero BASE, uno de los principales factores detrás del movimiento es el fortalecimiento global del dólar. Las expectativas de que la Reserva Federal mantenga una política monetaria restrictiva por más tiempo impulsaron las tasas de los bonos del Tesoro estadounidense, reduciendo parte del atractivo relativo de los activos denominados en pesos.

A ello se suma la reducción esperada en el diferencial de tasas entre México y Estados Unidos. Si las tasas estadounidenses permanecen elevadas mientras Banco de México continúa ajustando su política monetaria, algunos inversionistas pueden preferir activos en dólares, generando una mayor demanda por esa divisa y presionando al peso.

Foto: Banco Base, México.Finanzas y Mercado Banco Base México

¿Cómo afecta el tipo de cambio a las empresas?

La depreciación no impacta de la misma manera a todos los negocios. Para una empresa importadora, un dólar más caro incrementa el costo de mercancías, materias primas o maquinaria adquirida en el extranjero. En cambio, para algunos exportadores puede representar mayores ingresos en pesos, aunque también puede elevar el costo de insumos importados que forman parte de su proceso productivo.

Las compañías con pagos internacionales enfrentan un reto adicional: incluso movimientos pequeños podrían modificar el costo final de una operación. El análisis de Banco BASE plantea el caso de un pago programado por un millón de dólares: una variación de diez centavos en el tipo de cambio representa una diferencia de 100,000 pesos en el desembolso. Para una tesorería, ese efecto vuelve relevante definir con anticipación los montos, las fechas y el nivel de exposición que puede absorber el negocio.

Planeación financiera para enfrentar la volatilidad cambiaria

Ante este escenario, la administración del riesgo cambiario adquiere mayor importancia para las áreas financieras. Contar con información oportuna, definir presupuestos con distintos escenarios y anticipar necesidades de liquidez reduce la exposición a movimientos inesperados del mercado.

En el mercado existen alternativas para ejecutar operaciones cambiarias y administrar el riesgo. BASE, especializado en empresas con actividad internacional, señala soluciones de Divisas y Pagos y Coberturas Cambiarias mediante forwards, opciones y swaps. La elección de un instrumento debe partir de la exposición real de la compañía, sus plazos, necesidades de liquidez y tolerancia al riesgo, no de una apuesta sobre el siguiente movimiento del dólar.

Más allá del comportamiento diario del dólar, la depreciación del peso recuerda que el entorno financiero podría cambiar rápidamente. Para las empresas mexicanas, incorporar el riesgo cambiario dentro de su estrategia financiera ya no es una medida excepcional, sino una herramienta para tomar decisiones con mayor certidumbre en un contexto internacional cada vez más dinámico.

Este contenido patrocinado fue elaborado con inteligencia artificial generativa y contó con la supervisión, edición y validación de un periodista de El Cronista.