Las autoridades de Relaciones Exteriores y migratorias han emitido un comunicado en relación con la imperante necesidad de mantener al día los datos biométricos vinculados al pasaporte. Los ciudadanos, tanto nacionales como extranjeros residentes que no han llevado a cabo la renovación de su documentación, enfrentarían una prohibición inmediata de ingreso o salida del país.
Esta disposición tiene como finalidad reforzar la seguridad en las fronteras y garantizar que la identidad de cada viajero esté debidamente soportada por los sistemas digitales avanzados actuales.
No se limita únicamente a la fecha de vencimiento, sino que también se manifiesta en la transición hacia el nuevo modelo de pasaporte electrónico, que ya ha sido establecido como el estándar oficial.
¿Quiénes enfrentan el mayor riesgo de ser retenidos?
Es de suma importancia comprender que las aerolíneas han recibido la instrucción de negar el abordaje a aquellos individuos que no satisfacen estos criterios de seguridad, con el fin de evitar multas administrativas de carácter internacional.
La restricción no es universal, sin embargo, afecta de manera directa a un grupo específico de individuos. Según las directrices recientes, los viajeros que se encontrarán imposibilitados para transitar son aquellos que:
- Posean un pasaporte con daños visibles o carencia de hojas.
- No hayan efectuado la actualización de sus huellas dactilares y escaneo de iris (biométricos) en las oficinas de la SRE.
- Presenten un documento cuya vigencia sea menor a seis meses en el momento de intentar cruzar la frontera.
Estrategias para prevenir y resolver problemas migratorios
El proceso de renovación requiere la validación de la CURP certificada y el pago de los derechos pertinentes, los cuales fluctúan según la vigencia seleccionada (3, 6 o 10 años).
Es fundamental tener en cuenta que sin la validación biométrica actualizada, los sistemas de control automatizado en aeropuertos, como el AICM o el de Cancún, denegarán tu acceso, obligándote a realizar un procedimiento manual que podría resultar en la cancelación del vuelo.
Con el fin de evitar ser parte de la estadística de pasajeros retenidos en el aeropuerto, se aconseja de forma oficial verificar el estado físico y legal del pasaporte con un margen mínimo de tres meses antes de realizar cualquier viaje. Si tu documento fue emitido hace varios años y no posee el chip electrónico visible en la portada, es momento de solicitar una cita.