A la hora de cruzar la frontera o aterrizar en cualquier aeropuerto de Estados Unidos —ya sea en Nueva York, Los Ángeles, Chicago, Washington D.C. o Miami—, los agentes del Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) revisan de forma obligatoria la validez del pasaporte.
Si el pasaporte está vencido, el viajero puede ser retenido, interrogado y, en el peor de los casos, deportado en el siguiente vuelo disponible sin derecho a reclamo consular inmediato.
La mayoría de los países, incluyendo EE.UU., recomienda que el pasaporte tenga por lo menos seis meses de vigencia al momento de viajar, más allá de la fecha de regreso programada.
Renovar el pasaporte mexicano ya no es opcional: esto pasa si lo postergas
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México registró un incremento sostenido en la demanda de citas para renovación de pasaporte, especialmente en temporada vacacional. Quienes dejan el trámite para último momento se enfrentan a listas de espera de semanas, tarifas de urgencia y la imposibilidad de garantizar la entrega antes de la fecha de viaje.
El proceso de renovación en México puede tardar entre 5 y 15 días hábiles en condiciones normales, y hasta 3 días en modalidad urgente con costo adicional. Sin embargo, en ciudades con alta demanda como Ciudad de México, Guadalajara o Monterrey, las citas para el trámite urgente también pueden escasear.
Se recomienda iniciar el trámite de renovación con al menos 3 meses de anticipación al viaje, especialmente si se planea visitar Estados Unidos en periodos de alta demanda como verano, diciembre o Semana Santa.
Qué deben hacer los mexicanos que viajen a Estados Unidos este año
Antes de comprar cualquier boleto o reservar alojamiento, los viajeros mexicanos deben revisar cuidadosamente una serie de requisitos clave que pueden evitarles problemas en migración o incluso la negación de abordaje.
En primer lugar, es fundamental que el pasaporte cuente con una vigencia mínima de seis meses a partir de la fecha prevista de regreso, ya que muchas aerolíneas y autoridades migratorias aplican esta regla de forma estricta.
En segundo lugar, la visa estadounidense debe encontrarse vigente, activa y en buen estado, sin daños físicos ni irregularidades que puedan generar dudas en el control fronterizo.
Finalmente, es indispensable que el nombre completo del pasajero coincida de manera exacta en el pasaporte, la visa y el boleto aéreo, incluyendo acentos, orden de apellidos y cualquier segundo nombre, ya que cualquier discrepancia puede derivar en retrasos, inspecciones adicionales o incluso la denegación del embarque.