El juez federal de Boston Nathaniel Gorton bloqueó de manera temporal una medida del gobierno de Donald Trump que buscaba quitarle el permiso de trabajo a decenas de miles de solicitantes de asilo y migrantes con Estatus de Protección Temporal (TPS).
La decisión surgió tras una demanda presentada por organizaciones de defensa de inmigrantes y sindicatos, que buscaban frenar al Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) en la aplicación de nuevas restricciones migratorias aprobadas por el Congreso en 2025.
Según los demandantes, la medida ponía en riesgo a miles de titulares del TPS de El Salvador, Sudán y Ucrania, quienes podrían haber perdido su derecho a trabajar a partir de esta semana. La orden judicial estará vigente hasta que el juez resuelva si dicta una suspensión más prolongada, algo que definiría antes del 5 de agosto.
Qué argumentaron los demandantes
El grupo jurídico Democracy Forward, que representó a los demandantes, sostuvo que el USCIS aplicó de forma ilegal las nuevas disposiciones, sin dar aviso público ni posibilidad de participación, como exige la ley. También cuestionaron que se aplicaran retroactivamente restricciones al tiempo de autorización laboral de los beneficiarios del TPS.
El juez no frenó el cobro de una nueva tasa para solicitar asilo, pero aclaró que el USCIS no puede quitar los permisos de trabajo ni sancionar a quienes no la abonen.
El TPS sigue vigente para personas de El Salvador hasta el 9 de septiembre, y para Sudán y Ucrania hasta el 19 de octubre.