En esta noticia

Los pasajeros que atraviesan un control de la Administración de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos (TSA) deben respetar límites específicos para llevar líquidos en el equipaje de mano.

Se trata de la regla 3-1-1, vigente desde hace años en los controles de la TSA. Todos los carry on pasan por una inspección de seguridad, pero solamente algunos se abren cuando los agentes consideran necesaria una revisión adicional.

Cuál es el límite de líquidos permitido en el carry on

La TSA establece que los líquidos, aerosoles, geles, cremas y pastas transportados en cabina deben cumplir las siguientes condiciones:

  • Límite por recipiente: cada envase puede tener una capacidad máxima de 3.4 onzas líquidas o 100 mililitros.
  • Bolsa transparente: todos los recipientes deben caber en una única bolsa resellable de un cuarto de galón, equivalente a aproximadamente un litro.
  • Una bolsa por pasajero: cada viajero puede presentar solamente una bolsa con estos productos en el control.

La restricción incluye artículos cotidianos como agua, bebidas, champú, perfume, crema dental, protector solar y gel para el cabello. El límite se determina por la capacidad del envase: un recipiente de 200 mililitros puede ser rechazado aunque contenga menos de 100 mililitros.

Los productos líquidos del equipaje de mano deben colocarse en recipientes con capacidad máxima de 100 mililitros. Imagen: archivo.

Una botella con agua que supere esa capacidad no puede atravesar el control. Sí se permite llevar una botella reutilizable completamente vacía para llenarla después de ingresar a la zona de embarque.

IA

Qué excepciones reconoce la TSA

Algunos líquidos pueden superar los 100 mililitros cuando resultan necesarios durante el viaje. El pasajero debe informarlo a los agentes y separar los productos para que puedan someterse a una inspección adicional.

Las principales excepciones comprenden:

  • Medicamentos líquidos médicamente necesarios, en cantidades razonables para el viaje.
  • Leche materna, fórmula, alimentos y jugos destinados a bebés o niños pequeños.
  • Líquidos o geles vinculados con determinadas necesidades médicas.
  • Algunas compras realizadas en tiendas libres de impuestos durante un viaje internacional.

En el caso de los productos libres de impuestos, la TSA exige que permanezcan dentro de una bolsa segura y sin señales de manipulación. Además, el pasajero debe contar con el comprobante de compra, emitido dentro de las 48 horas anteriores.

Los medicamentos, la leche materna y la fórmula no necesitan entrar en la bolsa destinada a los líquidos comunes. Sin embargo, pueden requerir controles específicos antes de ser autorizados.

Qué ocurre cuando un recipiente supera el límite

Un producto que exceda los 100 mililitros y no esté contemplado dentro de una excepción no podrá continuar por el punto de control. El pasajero podrá abandonarlo voluntariamente, retirarlo de la zona de inspección o colocarlo en el equipaje documentado si todavía tiene esa posibilidad.

La regla 3-1-1 no se aplica de la misma manera al equipaje facturado. Aun así, determinados aerosoles, sustancias inflamables y materiales peligrosos están sujetos a límites adicionales o directamente no pueden transportarse.

La TSA señala que la decisión final sobre la admisión de un objeto corresponde al agente del punto de inspección. Su buscador oficial What Can I Bring? permite comprobar las condiciones aplicables a cada producto antes de llegar al aeropuerto.