

Lejos de ser un desecho, la cáscara de papaes un valioso tesoro que no solo contiene importantes nutrientes como la fibra, sino también antioxidantes y minerales
De esta manera, resulta un alimento altamente beneficioso, con componentes que mejoran la digestión y colaboran con la protección y el cuidado de la salud del corazón al reducir el colesterol. Checa a continuación todos los beneficios que posee, y por qué de ahora en más ya no debes tirarla a la basura.
Beneficios de la cáscara de papa
La fibra presente en la cáscara de este tubérculo ayuda a regular el tránsito intestinal, prevenir el estreñimiento y dar mayor sensación de saciedad.
También, contribuye a disminuir la absorción de colesterol malo en el intestino, protegiendo el corazón, sumado a que sus antioxidantes combaten los radicales libres, reduciendo el daño celulary el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Incluso se le atribuye un efecto protector frente a ciertos tipos de cáncer gástrico, gracias a sus compuestos fenólicos.

Cómo incorporar la cáscara de papa en tu alimentación
La cáscara de papa puede aprovecharse de forma fácil y deliciosa en la cocina. Al tratarse de un ingrediente versátil, se adapta a preparaciones saladas y hasta bebidas nutritivas. A continuación, te dejamos algunas ideas de cómo puedes consumirla en tu día a día:
- Chips al horno: cortar las cáscaras en tiras finas, sazonar y hornear hasta que queden crujientes.
- Sopas y caldos: añadirlas durante la cocción para potenciar el sabor y sumar fibra.
- Batidos verdes: mezclarlas en licuados con espinaca, manzana o pepino para un aporte extra de nutrientes.
- Té de cáscara de papa: hervirlas en agua para preparar una infusión ligera y digestiva.
- Salteados: incorporarlas a verduras o arroz para aprovechar su textura y nutrientes.
- Harina casera: deshidratarlas y molerlas para enriquecer masas y panes.
Consejos para consumirla de manera segura
Aunque la cáscara de papa es nutritiva, es importante tomar algunas precauciones antes de consumirla. Siempre se recomienda lavar muy bien los tubérculos para eliminar tierra y posibles residuos de pesticidas.
Evita las papas verdes o brotadas, ya que contienen solanina, una sustancia tóxica que puede causar malestar estomacal. Otra opción es optar por papas orgánicas, que suelen tener menos químicos y son más seguras para aprovechar la piel de manera directa en tus recetas.
Si prefieres cocinarla, lo mejor es hacerla al vapor, hervida u horneada, dado a que estos métodos conservan mejor sus nutrientes.















