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La muerte de un familiar suele dejar más preguntas que respuestas. Entre el duelo y los trámites urgentes, muchas personas descubren que no existe un documento clave que ordene el destino del patrimonio. En ese vacío, aparece una duda central: quién decide ahora qué pasa con los bienes.

La situación suele generar demoras y dilatar los procesos, que pocas veces se condicen con los tiempos de duelo de cada persona. En este contexto, la herencia se vuelve un tema central y sobre todo, cuando no hay testamento. En México, esta cuestión no es una excepción.

¿Qué sucede si un familiar que falleció no dejó testamento? (Foto: Archivo).
¿Qué sucede si un familiar que falleció no dejó testamento? (Foto: Archivo).

Es un escenario previsto por la ley y regulado con criterios específicos que determinan quiénes serán los herederos, en qué proporción y bajo qué procedimiento. Pero ese mecanismo legal tiene consecuencias que muchas familias desconocen hasta que ya es tarde.

Herencia sin testamento y Ley de Sucesiones: quiénes heredan los bienes

Cuando una persona fallece sin haber otorgado testamento, entra en vigor lo que establece la Ley de Sucesiones. En este caso, no existe una voluntad escrita que indique el destino de los bienes, por lo que se debe iniciar un juicio sucesorio intestamentario ante un juzgado familiar.

Durante este proceso, la autoridad determina quiénes tienen derecho a heredar conforme a un orden de prelación legal. En primer lugar están los descendientes; después el cónyuge, concubina o concubinario; luego los ascendientes y, finalmente, los parientes colaterales hasta el cuarto grado.

Este esquema puede derivar en conflictos, gastos elevados y largos periodos de espera. Además, el resultado puede no coincidir con los deseos que el fallecido expresó en vida, ya que la ley aplica criterios generales sin atender vínculos afectivos específicos.

¿Qué sucede cuando hay un testamento?

Cuando existe un testamento, el procedimiento es distinto. Los herederos acuden a una notaría o a la vía judicial para abrir la sucesión, se designa al albacea y se realiza el inventario y avalúo de los bienes conforme a la voluntad del testador.

El testamento permite decidir libremente quiénes serán los herederos y en qué proporción recibirán los bienes. También evita el juicio intestamentario, reduce costos y brinda certeza jurídica a la familia desde el primer momento.

Es importante aclarar que otorgar testamento no implica perder la propiedad de los bienes. El testador puede venderlos o modificarlos mientras viva, y también puede cambiar el testamento cuantas veces quiera, siendo válido siempre el último.

En ausencia de testamento, los bienes también responden por las deudas del fallecido hasta donde alcance su valor. Por eso, la ley en México no solo define quién hereda, sino también quién enfrenta las consecuencias legales y patrimoniales de no haber dejado todo por escrito.