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Los automovilistas que circulan por las calles de la Ciudad de México deben saber que hay un documento fundamental para poder transitar en vehículo: la tarjeta de circulación. No portarla puede representar una multa superior a 3 mil pesos, e incluso al envío de tu auto al corralón.

La tarjeta de circulación es un certificado oficial que contiene información clave del vehículo para identificarlo, como el número de serie, el número de placa y los datos del propietario. Además, da certeza sobre la legalidad del vehículo y es indispensable para realizar trámites como la verificación y el pago de refrendo anual.

¿De cuánto es la multa por no llevar la tarjeta de circulación?

Según el Reglamento de Tránsito capitalino, circular sin tarjeta de circulación equivale a una sanción de 20, 25 o 30 veces la Unidad de Medida y Actualización (UMA), lo que en 2026 se traduce en multas de 2,356 pesos, 2,932 pesos o 3,519 pesos, dependiendo del criterio de la autoridad.

A partir del 1 de febrero de 2026, la UMA tiene un valor de 117.31 pesos, por lo que las multas de tránsito aumentaron este año. Además de la sanción económica, existe el riesgo de que tu vehículo sea remitido al corralón si no portas este documento al momento de ser supervisado.

Contar con la tarjeta de circulación es un documento obligatorio para automovilistas de CDMX.ChatGPT

Este requisito también aplica en los estados, así que no olvides llevarlo si sales de viaje por carretera.

Las infracciones de tránsito más comunes en la CDMX

Circular sin tarjeta de circulación se suma a una larga lista de infracciones recurrentes entre los automovilistas de la capital mexicana. Entre las más frecuentes se encuentran:

  • conducir a exceso de velocidad
  • hablar por teléfono al volante
  • manejar bajo la influencia del alcohol
  • no respetar el programa Hoy No Circula.

Otras infracciones habituales incluyen no utilizar el cinturón de seguridad, estacionarse en lugares prohibidos, manejar sin licencia de conducir, no contar con seguro de auto, no respetar el paso peatonal y no ceder el paso en zonas escolares. Cada una de estas conductas puede derivar en sanciones económicas que se incrementan conforme sube el valor de la UMA.