

Este año, miles de jubilados afiliados al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) deberán poner especial atención a su situación fiscal. Aunque durante años predominó la idea de que las pensiones estaban completamente libres de impuestos, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) recordó que existe un límite exento y que, al superarlo, se debe pagar el Impuesto Sobre la Renta (ISR).
La advertencia cobra relevancia en marzo, cuando algunos pensionados podrían estar obligados a revisar retenciones, presentar declaración anual e incluso cubrir diferencias de impuestos si sus ingresos exceden lo permitido por la ley.

El límite que cambia todo: cuándo una pensión deja de estar exenta
De acuerdo con la legislación vigente, las pensiones están libres del Impuesto Sobre la Renta (ISR) solo hasta un tope equivalente a 15 veces el valor diario de la Unidad de Medida y Actualización (UMA).
¿Qué significa esto en la práctica? Que quienes reciban una pensión superior a ese monto deberán pagar ISR únicamente sobre el excedente, no sobre la totalidad del ingreso. Es decir, el beneficio fiscal se mantiene, pero tiene un límite claro.
Si bien la mayoría de los jubilados se encuentra dentro del rango protegido, quienes perciben pensiones elevadas deben verificar cuidadosamente sus comprobantes de pago para confirmar que las retenciones aplicadas sean correctas.
No solo es la pensión: otros ingresos también cuentan
El SAT no solo revisa el monto mensual depositado por el IMSS. También considera otros ingresos que el pensionado pudiera estar recibiendo, como:
- Rentas de inmuebles
- Honorarios profesionales
- Actividad empresarial
- Sueldos adicionales
En estos casos, la obligación de presentar declaración anual puede activarse incluso si la pensión por sí sola no rebasa el límite exento.
Aunque en muchos escenarios el IMSS realiza la retención automática del ISR antes de depositar el pago, la responsabilidad final recae en el contribuyente. Por ello, es recomendable revisar la Constancia de Situación Fiscal, mantener actualizado el RFC y corroborar que los datos ante el SAT estén correctos.

¿Quiénes pueden estar tranquilos?
La buena noticia es que la mayoría de los pensionados con ingresos bajos o medios seguirá protegida por la exención. Sin embargo, quienes reciben montos superiores al límite o combinan su pensión con otras fuentes de ingreso deberán prepararse para cumplir con sus obligaciones fiscales en marzo de 2026.















