

La competencia militar entre China y Estados Unidos en el Indo-Pacífico continúa sumando nuevos episodios. De acuerdo con un informe de CNN, imágenes satelitales detectaron en el oeste de China una réplica a tamaño real y en 3D de un destructor estadounidense de la clase Arleigh Burke, uno de los principales buques de guerra de la Armada de Estados Unidos.
La estructura reproduce elementos como la cubierta, el puente, las antenas y los sistemas de lanzamiento de misiles. Según el informe, el modelo fue construido con dimensiones compatibles con el buque real y busca simular su firma de radar.
La réplica serviría para entrenar ataques con misiles
CNN señala que la maqueta podría utilizarse para probar los nuevos misiles hipersónicos antibuque de China, entre ellos los modelos YingJi-19, YingJi-17 y YingJi-20, presentados en 2025.

El informe también indica que la réplica permitiría a las fuerzas chinas practicar la detección, identificación y ataque de un objetivo con las mismas características que un destructor estadounidense. En un eventual conflicto en el Indo-Pacífico, los destructores de la clase Arleigh Burke serían algunos de los primeros buques desplegados por Estados Unidos en la región.
Además, esta no sería la primera instalación de este tipo. En la misma zona ya se habían identificado otras estructuras con formas compatibles con un portaaviones y un destructor montado sobre rieles para simular un objetivo en movimiento. Sin embargo, analistas citados por CNN consideran que esta sería la primera réplica tridimensional altamente detallada construida con fines de entrenamiento.
Las tensiones militares siguen creciendo en el Indo-Pacífico
El analista de inteligencia geoespacial José Wen, responsable de identificar la estructura mediante imágenes satelitales, declaró a CNN que el mensaje es que China mantiene una preparación constante para un posible conflicto.
El informe también menciona otra reciente demostración militar: una prueba de un misil balístico con capacidad nuclear lanzado desde un submarino en el océano Pacífico.
Según un comunicado de la Armada del Ejército Popular de Liberación, el proyectil, equipado con una ojiva simulada, impactó en la zona marítima prevista tras un lanzamiento del que, afirmó, fueron notificados previamente los países correspondientes y que se realizó conforme al derecho internacional.













