

Lo que comenzó como una excavación preventiva para construir una nueva línea de tren de alta velocidad en Israel terminó convirtiéndose en uno de los hallazgos arqueológicos más sorprendentes de los últimos años. Durante los trabajos cerca de Binyamina, especialistas descubrieron dos estatuas de mármol de aproximadamente 1,700 años de antigüedad, enterradas en un antiguo complejo romano dedicado a la producción de vino.
El descubrimiento tomó por sorpresa incluso a los arqueólogos. “Esta es un descubrimiento que ocurre una sola vez en la vida“, afirmaron los directores de la excavación, Eliran Oren y Avishag Reiss, quienes explicaron que las esculturas aparecieron precisamente el último día de los trabajos, cuando nadie esperaba encontrar una pieza de semejante importancia histórica.

Dos esculturas romanas escondidas durante siglos
Las piezas corresponden a dos protomos, esculturas de mármol que representan la cabeza y la parte superior del torso de personajes históricos del mundo grecorromano. Los arqueólogos encontraron ambas colocadas cuidadosamente boca abajo dentro de un depósito de un antiguo lagar romano-bizantino utilizado para recolectar vino.
Uno de los hallazgos más llamativos es que una de las esculturas conserva una inscripción en griego con el nombre “Lycurgus”, personaje que podría hacer referencia al legendario legislador de Esparta o al famoso orador y político ateniense del siglo IV antes de Cristo. Los especialistas aclaran que la investigación apenas comienza y todavía no existe una identificación definitiva.
Lo que hace excepcional este hallazgo:
- Dos esculturas de mármol de unos 1,700 años de antigüedad.
- Inscripción en griego con el nombre “Lycurgus”.
- Fueron encontradas enterradas cuidadosamente, boca abajo.
- Aparecieron dentro de un antiguo lagar romano-bizantino.
- Permanecieron prácticamente intactas durante siglos.

Un descubrimiento inesperado durante las obras del tren
La excavación fue realizada por la Autoridad de Antigüedades de Israel antes de iniciar la ampliación de la línea ferroviaria costera, un proyecto que permitirá la circulación de trenes de hasta 250 kilómetros por hora y reducirá el tiempo de viaje entre Haifa y Tel Aviv a aproximadamente media hora.
Michael Sorotskin, arqueólogo de la Autoridad de Antigüedades, recordó el momento exacto del hallazgo: “Había algo sobresaliendo del suelo y los trabajadores me llamaron. Sentíamos que estábamos por descubrir algo que realmente no debería estar allí. De repente vimos que no era la cerámica habitual: era mármol“. El especialista confesó que aún le cuesta encontrar palabras para describir la emoción de aquel momento y calificó el descubrimiento como “simplemente maravilloso”.
Los investigadores destacaron que:
- “Había una sensación de que íbamos a descubrir algo que realmente no debería estar ahí.”
- “De repente vimos que no era la cerámica habitual, sino mármol.”
- “Todavía me cuesta encontrar las palabras correctas.”
- “Es simplemente maravilloso.”

¿Por qué estaban enterradas las esculturas?
Los investigadores consideran que las esculturas no fueron encontradas en el lugar donde originalmente se exhibían. Todo indica que fueron trasladadas y enterradas deliberadamente cuando el antiguo lagar dejó de utilizarse, aunque todavía se desconoce el motivo. Una de las hipótesis es que alguien intentó protegerlas de la destrucción o del saqueo.
Los especialistas investigarán:
- La identidad exacta de los personajes representados.
- El motivo por el que fueron enterradas.
- El edificio o residencia donde estuvieron originalmente.
- Su proceso de conservación y restauración.
- El contexto histórico completo del hallazgo.

El experto en Cesarea, Peter Gendelman, explicó que durante la época romana este tipo de esculturas decoraba edificios públicos y las residencias de las familias más adineradas.
Debido a que cerca del sitio ya se habían encontrado restos de unas termas romanas, los arqueólogos creen que las estatuas pudieron adornar la lujosa villa de uno de los habitantes más ricos de Cesarea. Tras su presentación al público, las piezas serán sometidas a limpieza, conservación y estudios para determinar con precisión a quién representan y cuál fue su contexto original.















