

Un mural oculto durante más de dos mil años en la antigua ciudad maya de Calakmul, Campeche, está ayudando a revelar uno de los mayores secretos sobre las creencias de esta civilización. Gracias a un trabajo de documentación digital y análisis arqueológico, especialistas identificaron en la pintura una de las representaciones más antiguas conocidas del héroe mítico Juun Ajaw, un hallazgo que ofrece nuevas pistas sobre el origen de la cosmovisión maya.
El descubrimiento forma parte de una investigación encabezada por el arqueólogo Daniel Salazar Lama, cuyos resultados muestran que el vestigio pictórico de la Estructura II de Calakmul es, hasta ahora, el mural más antiguo reportado en esta importante ciudad prehispánica.

El mural de Calakmul que cambió lo que se sabía sobre los antiguos mayas
Durante tres años, especialistas realizaron un exhaustivo estudio del mural mediante herramientas de fotogrametría, dibujo digital y modelado arquitectónico virtual. Estas técnicas permitieron reconstruir con gran precisión tanto la pintura como el espacio donde fue creada.
El análisis reveló que la escena representa a Juun Ajaw, uno de los héroes míticos más importantes de la tradición maya, participando en una cacería dentro del agua.
Sin embargo, el descubrimiento va mucho más allá de identificar al personaje. Los arqueólogos determinaron que el recinto donde se encuentra la pintura fue diseñado para recrear el interior de una cueva, un espacio considerado sagrado por los antiguos mayas y asociado con el origen de la vida, los dioses y el inframundo.

¿Por qué Juun Ajaw es tan importante para la cultura maya?
Juun Ajaw es una figura central dentro de la mitología maya. Su historia aparece vinculada a los relatos que posteriormente quedaron registrados en el Popol Vuh, donde los héroes enfrentan pruebas relacionadas con la muerte, la naturaleza y el renacimiento.
Encontrar una representación tan antigua de este personaje demuestra que estas narraciones ya formaban parte de las creencias mayas desde el periodo Preclásico, mucho antes de que fueran registradas en textos coloniales.
Para los investigadores, esto representa una evidencia excepcional de que los relatos míticos ya estaban profundamente integrados en el pensamiento religioso de las primeras ciudades mayas.
El mural también reveló una sorprendente relación con el calendario sagrado
Otro de los hallazgos más relevantes fue la identificación de un signo que podría corresponder a un marcador del calendario ritual de 260 días, conocido como Tzolk’in.
Si esta interpretación se confirma, significaría que los antiguos habitantes de Calakmul no solo representaban escenas mitológicas, sino que también las vinculaban con momentos específicos del calendario ceremonial.
Esta asociación entre mito, arquitectura y tiempo ritual aporta nuevas evidencias sobre la manera en que los mayas organizaban su visión del universo y demuestra que estas complejas ideas religiosas ya existían desde etapas muy tempranas de su historia.

Un hallazgo que abre nuevas preguntas sobre la civilización maya
La investigación también confirma que el mural de Calakmul constituye uno de los ejemplos más antiguos de la relación entre acontecimientos míticos y fechas rituales dentro del mundo maya.
El proyecto, dirigido por Daniel Salazar Lama con la colaboración de instituciones de México, Francia, España e Italia, continuará analizando este excepcional vestigio para comprender mejor cómo surgieron las primeras expresiones artísticas y religiosas de una de las civilizaciones más importantes de Mesoamérica.
Los resultados completos de la investigación serán presentados durante la conferencia “Cazando en el agua, pescando en la cueva: Juun Ajaw, un héroe mítico en un mural preclásico de Calakmul”, organizada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), donde se expondrán los detalles de este descubrimiento que permite entender con mayor claridad los orígenes del pensamiento religioso y simbólico de los antiguos mayas.

















