

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) elevó la clasificación de un retiro voluntario de aproximadamente 24 toneladas de arándanos congelados ante un posible riesgo de contaminación con Listeria monocytogenes, una bacteria capaz de provocar infecciones graves.
Este fruto del bosque es habitual en desayunos saludables, smoothies y postres ligeros y se convirtió en el centro de una alerta sanitaria internacional.
El retiro fue iniciado por Oregon Potato Company, una empresa del noroeste del Pacífico especializada en frutas y vegetales congelados o deshidratados, que detectó el posible riesgo y actuó de forma preventiva.

Sin embargo, la situación escaló cuando las autoridades sanitarias revisaron el caso y determinaron que el nivel de riesgo era más alto de lo previsto, elevándolo oficialmente a Clase I el 24 de febrero, casi dos semanas después del aviso inicial publicado el 12 de febrero.
Cuáles son los arándanos congelados retirados del mercado y que no se deben consumir por alerta sanitaria
Los arándanos congelados fueron distribuidos en varios estados de Estados Unidos —Michigan, Oregón, Washington y Wisconsin— y también llegaron a Canadá antes de su venta en tiendas minoristas, lo que le dio al retiro un alcance internacional.
El producto fue empacado en bolsas de polietileno dentro de cajas de cartón corrugado, y se distribuyó en dos formatos:
- cajas de aproximadamente 13 kilos
- contenedores industriales de hasta 635 kilos.
Un dato que intensificó la preocupación es que el producto tenía fecha de caducidad hasta 2027, lo que significa que podría haber permanecido años en congeladores industriales o comerciales sin que se detectara el problema.
¿Qué significa que el retiro sea Clase I?
Dentro del sistema de alertas sanitarias, la clasificación Clase I es la más grave que puede emitir la autoridad reguladora. De acuerdo con la FDA, esta categoría se aplica cuando existe una probabilidad razonable de que el consumo del producto cause consecuencias graves para la salud o incluso la muerte, lo que refuerza la advertencia tanto para distribuidores como para consumidores finales.
El riesgo concreto en este caso es la presencia de Listeria monocytogenes, una bacteria que puede provocar listeriosis, una infección alimentaria poco común pero peligrosa. Los síntomas incluyen:
- fiebre
- dolor muscular
- náuseas
- diarrea.
Aunque en grupos vulnerables —como adultos mayores, mujeres embarazadas o personas con sistemas inmunológicos debilitados— las complicaciones pueden ser mucho más severas.
¿Qué hacer si tienes arándanos congelados en casa?
Ante un posible riesgo de listeria, las autoridades sanitarias suelen actuar con rapidez para evitar que el producto llegue al consumidor. Por ello, se recomienda verificar el origen y el lote de cualquier arándano congelado adquirido recientemente, especialmente si fue comprado en los estados o regiones mencionados en la alerta.
Quienes tengan dudas sobre si el producto que se conserva en el congelador está relacionado con este retiro, la recomendación general es no consumirlo y consultar el aviso oficial de la FDA para confirmar los datos del lote afectado.














