El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) anunció una serie de medidas de emergencia tras “una semana de cierre por parte de los demócratas del Congreso”. Según la propia dependencia, la situación la obligó a reorganizar recursos y suspender programas clave para priorizar la seguridad nacional y el funcionamiento esencial de sus agencias.
De acuerdo con el comunicado, el cierre impide al DHS operar con normalidad y lo obliga a “preservar fondos y personal limitados para mitigar el daño a la seguridad nacional y la seguridad pública”.
Global Entry suspendido y cambios en aeropuertos
Una de las decisiones más relevantes es la suspensión total del programa Global Entry. Desde las 6:00 a.m. del 22 de febrero de 2026, CBP detuvo todo el procesamiento de llegadas en los aeropuertos participantes. Los oficiales asignados a este programa fueron reasignados para atender al resto de los viajeros: “Los ciudadanos estadounidenses y residentes permanentes legales de Global Entry pueden dirigirse a las filas de procesamiento primario. Los demás miembros de Global Entry pueden dirigirse a las filas de visitantes”, indicó la dependencia.
CBP también “suspenderá las solicitudes de cortesías portuarias para los miembros del Congreso en todos los puertos de entrada”, a fin de transferir ese personal a tareas esenciales de seguridad fronteriza. En la misma línea, la TSA suspendió “todas las escoltas de cortesía, incluidas las de los miembros del Congreso”, argumentando que estas “ejercen una mayor presión sobre nuestros oficiales, quienes deben poder priorizar su crucial labor de revisión de pasajeros”.
TSA PreCheck sigue operativo, pero con advertencias
A diferencia de Global Entry, la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) confirmó que TSA PreCheck permanece activo “sin cambios para los viajeros”. No obstante, aclaró que “a medida que surjan restricciones de personal, la TSA evaluará cada caso individualmente y ajustará sus operaciones según corresponda”.
Aunque TSA PreCheck sigue funcionando, los viajeros deben anticipar procedimientos más lentos y una mayor carga operativa sobre el personal de seguridad en aeropuertos mientras se mantenga el cierre del gobierno.