

En México, las reglas sobre desalojos se están ajustando para ofrecer mayor protección a los inquilinos. Los propietarios ya no podrán desalojar de manera inmediata a quienes presenten retrasos en el pago de renta, y los plazos para desocupar una vivienda se vuelven más razonables.
Estas medidas buscan reducir conflictos, dar seguridad a las familias y garantizar que cualquier desalojo se realice únicamente a través de los procedimientos legales correspondientes.

Los plazos de desalojo se alargan: cómo los inquilinos ganan más tiempo
Recibir un aviso de desalojo ya no significa tener que salir de inmediato de una vivienda. Ahora, los inquilinos contarán con un tiempo mínimo para organizar su mudanza, negociar con el propietario o regularizar su situación, incluso cuando no exista un contrato formal.
En la práctica, esto puede significar:
- Al menos 30 días para preparar la mudanza.
- La posibilidad de negociar prórrogas con el propietario si se demuestra buena fe.
- Acceso a medios alternativos de resolución, como la mediación o conciliación, antes de acudir a tribunales.
Derechos de los inquilinos reforzados: lo que nadie te dice sobre desalojos
Aunque el propietario busque recuperar su inmueble, no puede actuar por la fuerza ni de manera arbitraria. Cambiar cerraduras, retirar pertenencias o presionar al inquilino constituye un delito de despojo, que puede ser denunciado ante el Ministerio Público y sancionado con penas penales.
Los derechos básicos que protegen a los ocupantes incluyen:
- Ser notificados de manera formal y legal sobre cualquier intento de desalojo.
- Tener plazos razonables para desocupar la vivienda y buscar alternativas.
- Acceder a recursos legales, como el juicio civil por desalojo, para defender sus intereses.
- Presentar amparos en caso de sentencias desfavorables, aunque su aplicación depende de cada caso y debe realizarse con asesoría profesional.
Conocer tus derechos es la clave para evitar abusos y garantizar que cualquier acción se realice bajo supervisión judicial. Además, tener toda la documentación en orden —contratos, recibos y comunicaciones— fortalece tu posición en caso de conflicto.

Qué hacer paso a paso si recibes un aviso de desalojo
Si recibes un aviso de desalojo, lo primero es verificar su legitimidad, asegurándote de que provenga de un juzgado o autoridad competente. Posteriormente, se recomienda:
- Buscar asesoría legal especializada en arrendamientos. Un abogado puede guiarte sobre cómo responder al aviso y negociar tiempos.
- Conservar toda la documentación relacionada con el arrendamiento: recibos, correos electrónicos, mensajes de texto o contratos.
- Negociar plazos o mediación con el propietario antes de que se presente una demanda judicial.
- Evitar enfrentamientos directos o intentar desalojar al propietario, ya que cualquier acción fuera del marco legal puede agravar la situación.
- Evaluar alternativas de vivienda por si los plazos legales se cumplen, como encontrar un nuevo inmueble o buscar apoyo familiar temporal.
Además, es importante conocer que los desalojos no pueden ser inmediatos ni violentos, y cualquier intento de “desalojo exprés” fuera de los tribunales es ilegal. Esto protege tanto a quienes viven en la propiedad como a los propietarios, quienes deben seguir los procesos establecidos para recuperar su inmueble de manera legal.















