

Quienes todavía usan tablas de plástico para cortar alimentos deben reconsiderar este elemento de cocina, ya que los expertos no lo recomiendan para nada. Las nuevas tendencias en utensilios están apostando por materiales más seguros y funcionales, no solo por estética, sino también por salud.
En detalle, las tablas de plástico se caracterizan por acumular bacterias y contaminar la comida de forma directa, por lo que es preferible optar por otros materiales.

Conoce los pro y contra, y evita problemas de salud por este motivo.
¿Por qué las tablas de plástico no son recomendadas?
Durante mucho tiempo se pensó que el plástico era una opción más higiénica que otros materiales. Sin embargo, diversos estudios demostraron lo contrario. Cada vez que se usa un cuchillo sobre estas superficies se generan pequeñas ranuras que, aunque casi no se vean, se convierten en espacios donde pueden acumularse bacterias.
A esto se suma otro factor del que cada vez se habla más: los microplásticos. Con cada corte se desprenden diminutas partículas del material que pueden terminar mezclándose con los alimentos. Esto significa que, sin notarlo, podrías ingerir pequeñas cantidades de plástico al preparar tus comidas.
¿Cuáles son los riesgos de cortar comida en la tabla de plástico?
Pueden conservar microorganismos como Escherichia coli, Salmonella y Listeria. Incluso después de lavarlas, estos patógenos pueden permanecer en las grietas microscópicas de la superficie, lo que aumenta el riesgo de contaminación cruzada al preparar distintos alimentos.
Un estudio realizado por la Universidad de Wisconsin reveló que las bacterias pueden sobrevivir durante varias horas en superficies de plástico. En contraste, algunos materiales alternativos ofrecen características antimicrobianas o superficies menos propensas a retener microorganismos.
¿Cuáles son las mejores tablas para picar alimento?
Las tablas de vidrio templado se están posicionando como una de las opciones favoritas en muchas cocinas. Su principal ventaja es que el vidrio es un material inerte y no poroso, lo que dificulta que absorba líquidos o albergue bacterias.
Entre sus principales ventajas destacan:
- Mayor higiene: al no ser poroso, el vidrio no permite que las bacterias se acumulen con facilidad.
- Limpieza sencilla: basta con agua y detergente para dejar la superficie limpia.
- Alta durabilidad: resiste manchas, olores y el desgaste del uso cotidiano.
- Versatilidad: además de cortar alimentos, puede utilizarse como bandeja para servir.
- Sin contaminación de sabores u olores: el material no altera las características de los ingredientes.
Expertos en seguridad alimentaria coinciden en que los materiales no porosos ofrecen mayores garantías de higiene al manipular alimentos. Por esa razón, el vidrio templado cumple con varios estándares utilizados en entornos profesionales.
De hecho, algunos restaurantes adoptaron este tipo de tablas como parte de sus medidas para reducir riesgos de enfermedades transmitidas por alimentos.















