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La tormenta Fern golpea a Estados Unidos con fuerza. El temporal de nieve, hielo y temperaturas récord, que alcanzaron hasta los -45°C, avanzó este lunes sobre la costa Este luego de haber dejado daños significativos y víctimas fatales en el Sur y el Centro del país.

Según cifras oficiales, al menos 18 personas murieron como consecuencia directa de las condiciones climáticas extremas en estados como Texas, Nueva York, Luisiana y Kansas. A esto se suma un impacto inédito en el transporte aéreo: más de 20.000 vuelos cancelados desde el viernes, el mayor registro desde la pandemia, además de decenas de miles de demoras.

Frío extremo y ciudades paralizadas

Tras varios días de avance sostenido, la tormenta comienza a desplazarse hacia el Atlántico, aunque dejó tras de sí un escenario crítico. Amplias regiones del país amanecieron con temperaturas bajo cero y extensas capas de hielo. En algunas zonas de Minnesota, el termómetro descendió hasta los -40°C, mientras que se previó que los 48 estados continentales registraran su temperatura promedio más baja desde enero de 2014.

Muchas ciudades del Sur y el Este redujeron al mínimo su actividad. Comercios y oficinas permanecieron cerrados, al igual que cientos de escuelas, algunas de las cuales optaron por clases virtuales. En Washington, las oficinas federales no abrieron este lunes.

Tras varios días de avance sostenido, la tormenta comienza a desplazarse hacia el Atlántico. Fuente: Reuters

La acumulación de nieve superó los 30 centímetros en vastas áreas del país, a lo largo de más de 2000 kilómetros, complicando seriamente la circulación y la infraestructura.

Cortes de energía y daños estructurales

Más de 800.000 personas continúan sin suministro eléctrico, por lo que las autoridades explicaron que una acumulación mínima de hielo o nieve sobre el tendido eléctrico es suficiente para provocar la caída de líneas, un escenario que se repitió en numerosos estados por la caída de árboles y ramas.

Tennessee fue uno de los puntos más afectados, con más de 250.000 hogares y comercios sin luz. En Nashville, más de la mitad de la población quedó sin suministro en algún momento del fin de semana. En Mississippi, las reparaciones serán prolongadas, según reconocieron las autoridades energéticas locales.

Para evitar un colapso mayor, el Departamento de Energía ordenó al operador de la red eléctrica de Texas activar generación de respaldo, incluso en centros de datos y grandes consumidores, para sostener el sistema durante el pico del temporal.

La acumulación de nieve superó los 30 centímetros en vastas áreas del país, a lo largo de más de 2000 kilómetros. Fuente: Reuters

Accidente aéreo en medio del temporal

En este contexto, la tormenta también estuvo asociada a un grave accidente aéreo en el noreste del país. Siete personas murieron y una resultó gravemente herida tras el siniestro de un jet privado durante el despegue en el Aeropuerto Internacional de Bangor, en el estado de Maine.

El avión, un Bombardier Challenger 600, se estrelló el domingo por la noche en condiciones de frío extremo, con temperaturas cercanas a los -17°C, nevada ligera y visibilidad reducida. La aeronave quedó volcada y se incendió, lo que dificultó las tareas de rescate. El aeropuerto permanecerá cerrado hasta al menos el miércoles mientras avanzan las pericias de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB).

Por su parte, el impacto sobre la aviación comercial fue masivo. Solo este lunes se registraron más de 4.650 vuelos cancelados y otros 4.300 con demoras. Aeropuertos clave como Dallas-Fort Worth, Charlotte, Atlanta, Filadelfia, Nueva York y Nueva Jersey fueron algunos de los más afectados.

Impacto económico y energético

El temporal también tuvo efectos sobre el mercado energético. Analistas estimaron que se perdieron unos 250.000 barriles diarios de producción de petróleo en Estados Unidos debido al clima severo, lo que contribuyó a una suba del 2,7% en el precio del Brent durante la última semana, impulsada por la mayor demanda de combustible para calefacción y los cortes en el suministro.

Según el secretario de Transporte, Sean Duffy, se espera que la red aérea nacional recupere la normalidad hacia el miércoles, tras lo que calificó al domingo como el peor día para el tráfico aéreo desde la pandemia. El funcionario advirtió que la combinación de nieve, hielo y una intensa ola de frío convirtió a Fern en un fenómeno “único”, con impactos que se extenderán más allá de su retirada.

Mientras tanto, el tránsito terrestre y ferroviario continúa muy limitado en más de una veintena de estados, con autopistas cubiertas de hielo y retrasos en los servicios. Para muchos especialistas, la tormenta Fern ya se perfila como una de las más extensas jamás registradas en Estados Unidos.