Nuevas generaciones

La regla 9-9-6 que usan los millonarios chinos para hacer trabajar a "los vagos" ya tiene a sus primeros detractores

"Neijuan" se refiere a un concepto social según el cual el crecimiento de la población no resulta en productividad ni mejoras de innovación y expresa una sensación de cansancio generalizada entre los más jóvenes.

Las nuevas generaciones en China están poniendo un freno al famoso "996": la jornada laboral de 12 horas diarias -de 09:00 AM a 09:00 PM-, donde se trabaja seis días a la semana.

El formato está ampliamente difundido en ese país y es respaldado por nombres como el de Jack Ma, el multimillonario cofundador del sitio de compras por internet Alibaba que es uno de sus defensores más acérrimos y que lo definió como "una bendición".

Ma escribió que, sin ese sistema, la economía de China "perdería muy probablemente su ímpetu y vitalidad". Su postura también es apoyada por nombres como el empresario tecnológico Richard Liu, jefe de la tienda por internet JD.com.

Jack Ma, fundador de Alibaba, es un defensor del modelo 996.

Pero, en opinión de Ma, los años de rápido crecimiento económico han generado un aumento de "haraganes" en el país.

Según informó la BBC, China ha experimentado un crecimiento económico de cerca del 10% por más de 25 años -de finales de la década del 70 hasta mediados de la década de 2000-, pero, en años subsiguientes, este crecimiento se ha limitado a un 6%.

Pero los jóvenes chinos están queriendo cambiar la forma en la que se ve al trabajo y se está hablando del término "neijuan", que significa "involución" y se refiere, según informó la BBC, a un concepto social según el cual el crecimiento de la población no resulta en productividad ni mejoras de innovación. Hoy día, el término se usa ampliamente para expresar una sensación de agotamiento.

Según el medio británico, la tendencia empezó en los campus de las universidades de élite del país con la publicación de imágenes de estudiantes que llevaban el trabajo duro a tal extremo que se volvieron virales en internet el año pasado. Solo por poner un ejemplo, en una de las fotos que circuló por las redes se veía a un estudiante de la Universidad Tsinghua usando su laptop mientras iba en bicicleta.

El estudiante fue coronado como el "rey involucionado de Tsinghua" y la idea de la involución empezó a calar en toda la joven generación de China, con especial eco en los millennials, en los nacidos después de los 90 y en la llamada generación Z.

En bicicleta y con la computadora, un estudiante universitario de Tsinghua.

En Weibo, la mayor red social del país, las etiquetas relacionadas a la involución se han visto más de mil millones de veces. También se incluyó en un popular ranking de las 10 palabras más en boga del año pasado.

"Los jóvenes siguen sintiendo que si no trabajan duro o participan en competencias serán rechazados por la sociedad, pero no ven un avance a pesar de sus repetidos esfuerzos", indicó el profesor Biao Xiang, de la Universidad de Oxford, a la BBC.

"La generación de nuestros padres tuvo sus desafíos, pero también sus oportunidades. Todo era nuevo. Siempre y cuando tuvieran ideas y valor, tenían muy buenas probabilidades de éxito", dijo Sun Ke, un joven chino que representa este sentimiento.

El concepto no es exclusivo de China. Se podría decir que la mayoría de países desarrollados tuvieron una generación que vivió durante un período de bonanza. Pero la diferencia clave es que, en China, esa "época dorada" ha transcurrido tan rápido que todavía está fresca en el recuerdo de la gente.

Actualmente, China tiene el segundo mayor número de multimillonarios en el mundo. Pero también es el hogar de unos 600 millones de personas cuyo ingreso mensual es a duras penas 1.000 yuanes (US$154).

Esa enorme disparidad ha generado un resentimiento creciente de los jóvenes hacia sus empleadores. También ha aumentado la sensación entre la juventud de que los de arriba no entienden sus dificultades. El cambio parecería ya estar en marcha.

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