Bilateral

Biden y Xi Jinping tuvieron su primera charla con los derechos humanos y el autoritarismo en Hong Kong como ejes

La primera llamada entre ambos presidentes fue cordial pero también un primer cruce de señalamientos. El demócrata también subrayó las prácticas económicas "injustas y coercitivas" de China.

Joe Biden habló por primera vez por teléfono este miércoles con su homólogo chino, Xi Jinping, anunció la Casa Blanca.

En la llamada, el presidente estadounidense expresó sus "profundas preocupaciones" por las prácticas económicas "injustas y coercitivas" de Beijing, por la represión en Hong Kong y por las "violaciones a los derechos humanos en Xinjiang, región donde habita la minoría musulmana de los uigures.

Los dos líderes también hablaron, según el comunicado de la Casa Blanca, sobre la pandemia de coronavirus y los "desafíos comunes" que representan la seguridad sanitaria mundial y el cambio climático.

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El mandatario estadounidense "afirmó sus prioridades de proteger la seguridad, prosperidad, salud y estilo de vida del pueblo estadounidense, y preservar una región Indo-Pacífico libre y abierta".

EE.UU. ha criticado la represión contra manifestantes prodemocracia en Hong Kong, también ha denunciado un "genocidio" contra la etnia musulmana uigur en Xinjiang, así como las amenazas a la soberanía de Taiwán.

El peligro de la confrontación

La llamada también fue reseñada en la prensa estatal china. La agencia Xinhua informó que Xi felicitó una vez más a Biden por su toma de posesión como presidente de los Estados Unidos.

Pero también señaló que "la confrontación entre ambos países sería un desastre para ambas partes y que deberían restablecerse los mecanismos para evitar malentendidos y juicios erróneos", según un reporte en la televisión estatal china.

Xi también le dijo a Biden que espera que EE.UU. maneje con cautela los temas relacionados con Taiwán, Hong Kong y Xinjiang, pues "son asuntos de soberanía e integridad territorial de China".

EE.UU. ha criticado la represión contra manifestantes prodemocracia en Hong Kong, también ha denunciado un "genocidio" contra la etnia musulmana uigur en Xinjiang, así como las amenazas a la soberanía de Taiwán.

Sin mejoras

Expertos de ambos países advierten que la salida de Trump no significará una mejora sustancial de la relación de Washington y Pekín, pero eso no significa que no se vayan a producir cambios.

"Tenemos que tener en cuenta que tanto China como Estados Unidos quieren proteger y avanzar sus propios intereses. Ninguno tiene el objetivo exclusivo de mejorar la relación", dijo Bonnie Glaser, especialista de la revista Politico en temas relacionados con China.

Uno de los expertos más destacados en política china y miembro de diferentes organismos gubernamentales, Yan Xuetong, advertió también que la estrategia de Biden será "más sofisticada" y, por ende, puede "causar más problemas internacionales" para su país.

El objetivo del líder demócrata es "el mismo que Trump (...) impedir que China reduzca la brecha de poder con Estados Unidos", manifestó.

Washington y Beijing están enfrentados por cuestiones que van desde la tecnología y los derechos humanos hasta las actividades militares del gigante asiático en el disputado Mar de China Meridional, y cada parte acusa a la otra de tener un comportamiento deliberadamente provocador.

Grupo de trabajo

Biden anunció la formación de un grupo de trabajo especial del Departamento de Defensa sobre China y ordenó una revisión inmediata del enfoque estratégico del ejército ante Beijing.

El nuevo grupo de trabajo tendrá cuatro meses para presentar un reporte que incluya evaluaciones y recomendaciones sobre la estrategia militar de Estados Unidos con respecto a China. Incluirá áreas como tecnología, estructura de fuerzas y las relaciones bilaterales de defensa con Beijing.

Bajo el mandato del predecesor de Biden, Donald Trump, el Pentágono hizo de la lucha contra China su principal prioridad, algo que el secretario de Defensa, Lloyd Austin, confirmó que continuará. 

De hecho el secretario de Estado de Biden, Antony Blinken, dijo que Trump "tenía razón" al tener una "posición más dura frente a China", pese a que también que señaló su "desacuerdo" sobre la estrategia del mandatario republicano "en muchos puntos".

"El principio básico era correcto", dijo a los senadores sobre la firmeza mostrada por el gobierno saliente. "Debemos enfrentar a China desde una posición de fortaleza, no de debilidad", indicó para acotar que esto implicaba "trabajar con los aliados en lugar de denigrarlos, participar y liderar las instituciones" internacionales en vez de abandonarlas.



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