Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán en busca de un acuerdo para terminar la guerra en Medio Oriente se empantanaron aún más y parecen entrar en un callejón sin salida. Donald Trump advirtió que el alto el fuego está “con soporte vital” y rechazó en duros términos la respuesta del régimen de los ayatollahs a la última propuesta de paz norteamericana.
El líder republicano, que el domingo ya había calificado como “totalmente inaceptable” el mensaje enviado por Teherán a través de los mediadores paquistaníes, subió la apuesta y definió a la propuesta como “estúpida” y un “pedazo de basura” que “ni siquiera” había terminado de leer. Esto avivó los temores globales a que se aleje la posibilidad de un acuerdo que encarrile la reapertura del estrecho de Ormuz.
Además, Trump prometió una vez más desde el Salón Oval una “victoria total” sobre Irán después de que Estados Unidos, según afirmó, neutralizara las fuerzas y capacidades militares iraníes y eliminara a varios de sus líderes. El mandatario tiene previsto reunirse a fin de esta semana en China con el presidente Xi Jinping.
Tras las fuertes advertencias de Trump, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, sostuvo que las Fuerzas Armadas del régimen estaban preparadas para “dar una respuesta ejemplar a cualquier acto de agresión” y que los adversarios del país persa se llevarían “una sorpresa”.
Inquietos, los mercados energéticos volvieron a reaccionar negativamente a las señales de que el conflicto bélico estaría lejos de tener un final a la vista. Los precios del petróleo subieron, y el crudo de referencia Brent cerró la sesión en torno a los u$s 104 por barril.
La respuesta de Irán
Los miembros del régimen iraní afirmaron que “no hay otra alternativa” para poner fin a la guerra en Oriente Próximo que no pase por que Estados Unidos acepte la propuesta presentada por Teherán. Además, alertaron que cualquier otra opción “no llevará a más que un fracaso tras otro”.
“No hay otra alternativa que aceptar los derechos del pueblo iraní tal como se establecen en la propuesta de 14 puntos”, señaló Baqer Qalibaf, en un mensaje en redes sociales. “Cuanto más procrastinen las autoridades de Estados Unidos, más pagarán los contribuyentes estadounidenses por ello”, agregó.
Los detalles de la propuesta iraní que han trascendido a los medios incluyen un foco en los esfuerzos para poner fin a la guerra en un plazo de 30 días, con garantías contra futuros ataques, una retirada de las tropas estadounidenses de países en las proximidades de Irán, la descongelación de bienes iraníes, el levantamiento de las sanciones, el pago de reparaciones por parte de Washington y “un nuevo mecanismo” para el estrecho de Ormuz.
El bloqueo al estrecho de Ormuz y el reciente asalto e incautación de buques iraníes en la zona por parte de las fuerzas estadounidenses ha sido uno de los motivos esgrimidos por Teherán para no acudir a Islamabad, dado que considera que estas acciones suponen una violación del alto el fuego. A pesar de ello, ambos países mantienen sus contactos a través de la mediación paquistaní.
La propuesta iraní que Estados Unidos rechazó
En la propuesta, Irán enfatizaba su soberanía sobre el estrecho de Ormuz, exigía una compensación por los daños de la guerra e instó a Estados Unidos a poner fin a su bloqueo naval, a garantizar que no se habrá nuevos ataques, a levantar las sanciones y eliminar la prohibición sobre las ventas de petróleo iraní.
También insistió en que cualquier acuerdo debería incluir el cese inmediato de los combates en el Líbano, donde Israel, aliado de Estados Unidos en la ofensiva contra Irán, se enfrenta con el grupo terrorista Hezbollah.
El vocero iraní calificó las exigencias norteamericanas de “unilaterales e irrazonables”. Estados Unidos, por su parte, había propuesto el cese de las hostilidades antes de iniciar conversaciones, incluido el programa nuclear de Irán, que según la administración republicana persigue fines militares.