

La policía británica detuvo este jueves al príncipe Andrés, hermano del rey Carlos III, bajo sospecha de mala conducta en un cargo público.
La Policía del Valle del Támesis confirmó el arresto. Los agentes se trasladaron a la finca de Sandringham, en Norfolk, donde reside el expríncipe desde que perdió sus títulos reales.
Andrés permanece retenido en una comisaría mientras la investigación avanza. El arresto se produce tras días de nuevas revelaciones que sacudieron al Reino Unido.
El caso gira en torno a sus vínculos con Jeffrey Epstein, el millonario estadounidense condenado por delitos sexuales. La relación entre ambos ha generado controversia durante años.
El subjefe de policía Oliver Wright dijo: “Luego de una evaluación exhaustiva, hemos abierto una investigación sobre esta denuncia de mala conducta en un cargo público”.
Y agregó: “Es importante que protejamos la integridad y objetividad de nuestra investigación mientras trabajamos con nuestros socios para investigar este presunto delito. Entendemos el importante interés público en este caso y brindaremos actualizaciones en el momento apropiado”.
“Luego de una evaluación exhaustiva, hemos abierto una investigación sobre esta denuncia de mala conducta en un cargo público”
Días atrás, el primer ministro británico Keir Starmer dijo que Andrés debería hablar con las autoridades sobre sus vínculos con Epstein. Starmer recordó que “nadie está por encima de la ley” y agregó que las personas con información tenían el “deber de presentarse”.
El detonante de la detención
El detonante inmediato fue la publicación de millones de documentos por el Departamento de Justicia estadounidense. Entre ellos aparecen correos que apuntan a graves irregularidades cometidas por el exduque de York.
Se sospecha que Andrés habría compartido información confidencial del gobierno británico con Epstein. Esto habría ocurrido mientras ejercía como Representante Especial para Comercio Internacional e Inversión.
Ocupó ese cargo entre 2001 y 2011. Durante ese período viajó por todo el mundo en misiones oficiales financiadas con fondos públicos.

Entre los casos más graves figura un informe del Tesoro británico sobre la crisis financiera de Islandia. Según las comunicaciones reveladas, habría llegado a manos de un banquero vinculado a Epstein.
También se mencionan comunicaciones del Royal Bank of Scotland que habrían sido facilitadas a través de un asesor del príncipe. Las acusaciones dibujan un patrón de filtración sistemática de información sensible.
El arresto marca un punto de inflexión histórico para la familia real británica. Andrés es el primer miembro cercano a la Corona detenido bajo cargos de esta naturaleza.














