El multimillonario Alex Karp, cofundador y CEO de Palantir, compró 15.000 hectáreas de bosques, montañas y terrenos de tierra en Suecia.
Según trascendió, la operación se realizó a través de la sociedad Cladonia Skog AB y tuvo un valor cercano a los 240 millones de coronas suecas.
En concreto, el terreno está ubicado en los alrededores de Storsjö Kapell. La propiedad pertenecía a la compañía forestal SCA, que decidió desprenderse de esas tierras porque no eran completamente adecuadas para la actividad.
La operación en sí llamó la atención por la magnitud de la propiedad y, sobre todo, por quién está detrás de la compra. Como se mencionó, el empresario dirige Palantir, una de las compañías tecnológicas más vinculadas con el uso de datos e inteligencia artificial en organismos militares y de seguridad en Estados Unidos.
Una propiedad de 15.000 hectáreas en una zona de montaña
La adquisición comprende unas 15.000 hectáreas situadas en el sur de Storsjö Kapell. El área incluye bosques, terrenos de tierra y zonas de montaña, y limita con el lago.
El comprador formal es Cladonia Skog AB, una sociedad registrada el 10 de julio de 2026 y cuyo beneficiario es Alex Karp.
La compra necesitó autorización de las autoridades regionales, que dieron el visto bueno el 9 de septiembre, considerando que la operación no tendría efectos negativos sobre el empleo, la vivienda o la continuidad de las actividades en la zona.
El precio informado por distintas fuentes se ubica entre 235 y 240 millones de coronas suecas. La diferencia responde a las cifras difundidas durante el proceso de la operación, pero todas sitúan la compra en torno a un cuarto de billón de coronas.
La compra generó dudas entre los cazadores de la zona
Una de las primeras consecuencias del cambio de propietario se produjo en torno a la caza.
Grupos locales que utilizaban parte de esos terrenos recibieron avisos sobre la finalización de sus acuerdos, lo que generó preocupación entre los habitantes que llevaban años realizando esa actividad en la zona, de acuerdo con información publicada por el periódico Harjadalen.
Sin embargo, la situación tuvo un nuevo giro días después. Cladonia Skog informó que el nuevo propietario tiene previsto mantener parte de los derechos de caza y ofrecer permisos a cazadores locales, aunque el sistema todavía no está definido.
¿Qué hará Alex Karp con los terrenos?
A pesar de las especulaciones, la compañía aseguró que no existen planes inmediatos para modificar el uso de los terrenos. El objetivo, según explicó, es mantener una gestión de largo plazo que combine la conservación del entorno natural con las actividades tradicionales que se desarrollan en la zona, como el esquí y el senderismo.
Desde Cladonia Skog también remarcaron que cualquier proyecto que pueda plantearse en el futuro deberá tener en cuenta las condiciones ambientales de la propiedad y su vínculo con la comunidad local.
“El nuevo propietario de la propiedad forestal está preocupado por la belleza de la tierra y su preservación. Los vastos paisajes forestales naturales ofrecen hábitats valiosos para plantas y animales, además de proporcionar un lugar para el ocio y la recuperación”, señaló Jenny Lopes Da Silva, integrante del consejo de administración de Cladonia Skog, en un correo electrónico enviado al periódico Härjedalen.
La teoría que surgió en redes sociales
A pesar de las aclaraciones de la empresa, la compra generó especulaciones en redes sociales. Algunos usuarios vincularon la operación con la estrecha relación que Palantir mantiene con el Pentágono y plantearon como hipótesis que los terrenos podrían tener, en el futuro, algún uso relacionado con la infraestructura tecnológica de la compañía.
La teoría cobró fuerza por el perfil de Alex Karp y por los contratos que Palantir mantiene con el Gobierno de Estados Unidos. En julio de 2025, el Ejército estadounidense firmó con la empresa un acuerdo que unificó 75 contratos y estableció un marco de compras de productos de Palantir durante un período de hasta 10 años.
Uno de los sistemas más conocidos de la compañía es Maven Smart System, una plataforma que utiliza datos de sensores y herramientas de inteligencia artificial para apoyar a las fuerzas militares en el análisis del campo de batalla y la identificación de objetivos. El Departamento de Defensa informó contratos por US$480 millones en 2024 y una modificación por US$795 millones en 2025 vinculada con licencias del sistema.
Sin embargo, se trata únicamente de una teoría surgida en redes sociales: no existe una confirmación.