El gobierno de Estados Unidos atraviesa por estas horas una paralización de sus actividades, también conocido como “shut down , luego de que republicanos y demócratas no alcanzaran un acuerdo sobre la aprobación de una extensión del financiamiento. A cambio, la oposición demanda una legislación que proteja a los inmigrantes que ingresaron ilegalmente al país cuando eran niños.
El shut down implica un freno al reabastecimiento de fondos de las agencias federales en el que los Departamentos de Agricultura, Salud y Servicios Humanos, el Departamento de Estado, el Pentágono y el Departamento de Justicia tendrían que cortar algunas actividades y dar licencia a sus trabajadores.
El financiamiento para las agencias federales se agotó a la medianoche del viernes y no se renovó en medio de la disputa. A cambio del apoyo a otra extensión de financiamiento del Gobierno a corto plazo la semana pasada, los demócratas exigen que Trump cumpla con un acuerdo anterior para proteger de la deportación a los inmigrantes conocidos como dreamers.
Es que el año pasado, Trump no logró aprobar una ley de presupuesto anual y, por eso, desde octubre, cuando terminó el año fiscal 2017, tiene que redactar y votar leyes parches para permitir que el gobierno siga funcionando.
El Senado fijó para hoy una votación del lunes sobre el avance de una medida que proporcionaría fondos temporales al Gobierno hasta el 8 de febrero y permitiría a miles de empleados federales regresar a sus labores.
El presidente Donald Trump anunció en septiembre que eliminaría el programa denominado Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés), instaurado en el 2012 por su antecesor demócrata Barack Obama.
La última vez que sucedió un “shut down fue en 2013, cuando Obama era presidente y enfrentaba un bloqueo total del Congreso controlado por la entonces oposición republicana.