El Comando Central (CENTCOM) anunció este miércoles que las fuerzas estadounidenses paralizaron por completo el comercio marítimo iraní, al ampliar las restricciones navales más allá del estrecho de Ormuz hacia la totalidad de los puertos y costas del país persa.
El almirante Brad Cooper, comandante del CENTCOM, confirmó que la operación alcanzó resultados inmediatos. “En menos de 36 horas desde que se aplicó el bloqueo, las fuerzas estadounidenses han paralizado por completo el comercio económico que entra y sale de Irán por mar”, publicó en sus redes sociales.
El bloqueo alcanza a buques de todas las nacionalidades que intenten acceder o abandonar puertos y zonas costeras iraníes. Ningún Estado ni bandera queda exento de las restricciones impuestas por Washington en el marco del conflicto que se extiende desde hace siete semanas.
Para sostener la operación, la Armada estadounidense desplegó destructores lanzamisiles con tripulaciones de más de 300 marineros especializados en operaciones marítimas ofensivas y defensivas. El CENTCOM subrayó que, durante las primeras horas de implementación, ningún buque logró franquear el cerco naval.
El peso económico de la medida resulta devastador según la propia estimación del CENTCOM. El organismo afirmó que el 90% de la economía iraní depende del comercio marítimo internacional, lo que convierte al bloqueo en un instrumento de presión de enorme magnitud sobre Teherán.
La decisión de extender el cerco surgió tras el fracaso de las negociaciones en Islamabad. El domingo, el presidente Donald Trump ordenó a la Armada iniciar el cierre perimetral del estrecho de Ormuz. Dos días después, sin acuerdos a la vista, Washington amplió el alcance del bloqueo a toda la costa iraní.
Trump: Irán busca un acuerdo “desesperadamente”
El presidente estadounidense ofreció el martes una entrevista a Fox News en la que describió el estado del conflicto con llamativa confianza. “Veo la guerra muy cerca de terminar”, declaró cuando la periodista María Bartiromo le preguntó por qué hablaba del enfrentamiento en tiempo pasado.
Trump sostuvo que Teherán busca alcanzar un entendimiento de forma urgente y remarcó que lo hace “desesperadamente”, en alusión a la situación iraní tras semanas de ofensiva militar estadounidense iniciada a fines de febrero.
El mandatario también defendió la operación militar que dio inicio al conflicto. “Si no lo hacíamos hoy, Irán tendría armas nucleares”, afirmó, en referencia al programa denominado “Furia Épica”, justificación que ha repetido a lo largo de las siete semanas de guerra.
En paralelo, Trump abrió la puerta a una reanudación del diálogo. Indicó que las negociaciones presenciales, iniciadas el fin de semana en Islamabad, “podrían ser retomadas en dos días”, sin precisar agenda ni interlocutores concretos.
El presidente también habló por teléfono con una enviada del diario New York Post en la capital paquistaní. “Deberías quedarte allí, de verdad, porque algo podría pasar en los próximos dos días”, le dijo, insinuando que Islamabad volvería a ser sede de contactos diplomáticos.
En ese llamado, Trump elogió al jefe del Ejército de Pakistán, el general Asim Munir: “El mariscal de campo está haciendo un trabajo excelente”. Munir, con quien Trump consolidó vínculos durante la crisis entre Pakistán y la India el año pasado, opera como figura clave en los esfuerzos de mediación entre Washington y Teherán.
La primera ronda formal de negociaciones la encabezó el vicepresidente JD Vance el sábado en Islamabad, en el contacto de mayor nivel entre ambos países desde la Revolución Islámica de 1979. Las delegaciones estuvieron reunidas más de 20 horas, pero se retiraron sin anunciar ningún avance concreto.
El bloqueo naval actual replica, en sentido inverso, una acción que el propio Irán ejecutó al inicio de la guerra. El 28 de febrero, Teherán impuso restricciones en el estrecho de Ormuz para presionar a la comunidad internacional, en una de las rutas más sensibles para el transporte global de petróleo. Hoy, es Washington quien controla esas aguas.