Estados Unidos vota este martes 3 de noviembre en las elecciones de medio término, en las que se definirá quién controlará el Congreso durante los próximos dos años. Con las mesas ya abiertas en todo el país, el foco está puesto en algunas carreras clave que podrían inclinar la balanza hacia republicanos o demócratas y dejar resultados históricos.
Los comicios llegan al final de un ciclo electoral marcado por una alta participación en el voto anticipado, con casi 57 millones de individuos que optaron por esto. Además, las midterms de 2027 tienen otra particularidad: serán las elecciones más caras de la historia estadounidense, con un gasto en publicidad política de unos u$s 11.600 millones.
En este contexto, están en juego 35 escaños del Senado, los 435 de la Cámara de Representantes, más de 30 gobernaciones y múltiples cargos locales y judiciales.
Las siete peleas clave en el Senado
Para alcanzar la mayoría de 51 escaños en la Cámara Alta, los demócratas, que hoy tienen 45 y cuentan con el respaldo de dos independientes, necesitan retener los puestos que defienden y quitarles al menos cuatro a los republicanos, que tienen 53.
Los siete estados que podrían definir esa pelea son Míchigan, Texas, Maine, Ohio, Kansas, Iowa y Alaska.
En Míchigan, el demócrata Abdul El-Sayed se enfrenta al republicano Mike Rogers para retener un asiento para su partido. De ganar, como anticipan los sondeos, sería el primer senador musulmán de la historia de Estados Unidos.
Las últimas encuestas de The New York Times y el instituto Siena también ubican a los demócratas al frente en Texas, Maine, Ohio y Kansas, cuyos escaños hoy están en manos republicanas. En Alaska e Iowa, en cambio, las diferencias son estrechas y no permiten señalar a un favorito.
Un triunfo demócrata en Texas sería el primero en una elección al Senado por ese estado desde 1988. En Kansas, el primero desde 1932.
La pelea por la Cámara de Representantes
A diferencia del Senado, donde los pronósticos son más cautos, los sondeos indican que los republicanos perderían su estrecha mayoría en la Cámara baja.
Entre las disputas que podrían definir el control de la Cámara sobresalen los distritos 22 y 48 de California. En el primero, el demócrata latino Randy Villegas busca arrebatarle la banca al republicano David Valadao. En el segundo, un distrito rediseñado, los demócratas intentan sumar otro asiento.
En Florida, los demócratas defienden su lugar en el distrito 14. Además, en el distrito 27, en el área de Miami, se da un duelo de periodistas: Eliott Rodríguez pelea por desbancar a la republicana María Elvira Salazar.
En los distritos 4 y 7 de Míchigan, por su parte, crecieron las expectativas demócratas de dar vuelta esas bancas.
Una derrota republicana en los distritos 2 de Iowa y 6 de Kentucky sería una señal de avance demócrata en territorios que respaldaron de manera contundente a Donald Trump en 2024.
Las gobernaciones en juego
Las elecciones para gobernador también podrían dejar marcas históricas. En Texas, la demócrata Gina Hinojosa busca impedir un cuarto mandato del republicano Greg Abbott y convertirse en la primera gobernadora latina del estado, donde su partido no gana una elección estatal desde 1994.
En California, el demócrata Xavier Becerra enfrenta al republicano Steve Hilton y aspira a ser el primer latino electo gobernador en ese estado.
En Florida, el republicano Byron Donalds, con el respaldo de Trump, compite para que su partido conserve la gobernación. En Georgia, la demócrata Keisha Lance Bottoms, exalcaldesa de Atlanta, intenta quitarles el cargo a los republicanos.
De ganar, ambos serían los primeros afroamericanos elegidos para esos puestos en sus respectivos estados. En el caso de Lance Bottoms, sería además la primera mujer negra gobernadora en la historia del país.
Otra contienda clave se da en Ohio, donde la demócrata Amy Acton, exdirectora de Salud del estado, se mide con el empresario y excandidato presidencial republicano Vivek Ramaswamy, aliado de Trump.