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Este jueves, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se reunió cara a cara con su par chino, Xi Jinping, en el encuentro principal de la visita del estadounidense al gigante asiático en el marco de un escenario global convulsionado.

La visita de Estado, que durará tres días, es la primera de un presidente estadounidense en nueve años. La cumbre con Xi Jinping se celebró en el Gran Salón del Pueblo, a un costado de la plaza de Tiananmén, en Beijing.

La reunión de trabajo duró algo más de dos horas y cuarto e incluyó a las delegaciones completas de ambos países. Trump fue acompañado por el secretario de Estado, Marco Rubio, el jefe del Pentágono, Pete Hegseth, y una llamativa delegación de líderes empresariales tecnológicos.

El tono fue de acercamiento. Xi abrió el encuentro con un mensaje de cooperación: “Siempre creí que nuestros dos países tienen más intereses comunes que diferencias. El éxito de uno es una oportunidad para el otro”.

Trump respondió en la misma sintonía. “Es un honor estar con usted, es un honor ser su amigo, y la relación entre Estados Unidos y China va a ser mejor que nunca“, declaró el mandatario republicano, quien también vaticinó un “futuro fantástico” conjunto.

Donald Trump y Xi Jinping reunidos en China (EFE/EPA/Maxim Shemetov / POOL)EFE/EPA/Maxim Shemetov / POOL

La visita de Trump se alargará hasta este viernes en busca de un acuerdo económico con China tras la tregua parcial que rige en la guerra arancelaria que el propio estadounidense inició contra Pekín el año pasado.

Se trata de la segunda vez que el mandatario visita la nación asiática, esta vez en un escenario delicado. Es que, desde que inició el 2026, Trump apuntó contra dos aliados de China: Venezuela e Irán, dos naciones clave para su provisión de petróleo.

Así, la visita se encuentra marcada por la tregua comercial entre ambas potencias por los aranceles globales, las tensiones tecnológicas, Taiwán y la guerra en Irán, con impacto directo en el precio del petróleo en todo el mundo.

Las guerras y conflictos del mundo: Medio Oriente, Taiwán y Ucrania

El conflicto vigente entre Estados Unidos, Israel e Irán en Medio Oriente hoy es el foco de las conversaciones globales, y el encuentro entre los dos líderes más relevantes del mundo se enfocó en buena parte en su impacto en la economía global.

En los días previos a la cumbre Washington había presionado a Beijing para que jugara un papel más activo en la desescalada con Irán, uno de los principales proveedores de energía de China. La guerra y la situación en torno al estratégico estrecho de Ormuz —clave para el comercio energético global— añadieron urgencia al encuentro.

Sobre ese punto, ambos líderes llegaron a un acuerdo explícito: el estrecho de Ormuz debe permanecer abierto para el libre flujo de energía. Según la Casa Blanca, “Xi dejó clara la oposición de China a la militarización del estrecho y cualquier esfuerzo para cobrar un peaje por su uso”.

BEIJING (China), 14/05/2026.- Chinese President Xi Jinping and U.S. President Donald Trump attend a welcome ceremony at the Great Hall of the People in Beijing, China, 14 May 2026. EFE/EPA/Maxim Shemetov / POOL Fuente: EPA/REUTERSMaxim Shemetov / POOL

En materia nuclear, el comunicado oficial fue contundente: “Ambos países están de acuerdo en que Irán no puede tener nunca un arma nuclear”.

Xi también expresó interés en adquirir más petróleo crudo estadounidense para reducir la dependencia china del crudo del Golfo Pérsico, según consignó la Casa Blanca.

Por otro lado, la cuestión de Taiwán también apareció en la agenda: Xi advirtió sobre el riesgo de “una mala gestión” del asunto, que podría llevar al “choque e incluso el conflicto”. También remarcó que “no hay ganadores en una guerra comercial”, en alusión directa a las tensiones arancelarias de los últimos meses.

Los mandatarios abordaron además Ucrania y la península coreana. Washington acusa a Beijing de respaldar indirectamente a Rusia mediante apoyo económico y tecnológico, algo que China rechaza. Corea del Norte, aliada histórica de China, también fue parte del diálogo.

Los empresarios en la sala de reuniones

Una de las imágenes más llamativas de la jornada fue la presencia de ejecutivos de grandes empresas estadounidenses dentro de la sala de la reunión bilateral, algo inusual en este tipo de cumbres.

Tim Cook (Apple), Jensen Huang (Nvidia) y Elon Musk (Tesla) participaron desde la ceremonia de bienvenida con honores militares. La televisión estatal china CCTV los mostró ingresando a la sala, aunque no quedó claro si tuvieron un rol activo en las conversaciones.

Huang, que se sumó a la comitiva en el último momento durante la escala del Air Force One en Anchorage, Alaska, explicó su presencia con sencillez: “Porque el presidente me lo pidió”. Definió el encuentro como “una de las cumbres más importantes de la historia humana”.

Donald Trump y Xi Jinping reunidos en China (EFE/EPA/Maxim Shemetov / POOL)

Trump justificó la presencia del sector privado ante Xi: “Hoy están aquí para presentar sus respetos a usted y a China, y esperan con interés comerciar y hacer negocios. Será totalmente recíproco de parte de Estados Unidos".

En cuanto a los aranceles, ambas partes se comprometieron a aumentar la cooperación económica y a expandir el acceso al mercado chino para empresas estadounidenses, e incrementar las inversiones chinas en industria norteamericana. La cumbre se da en el marco de la tregua comercial pactada por Xi y Trump en octubre pasado en Busan.

Trump también pidió a su par continuar frenando el flujo de precursores de fentanilo hacia Estados Unidos, y que China aumente sus compras de productos agrícolas estadounidenses.

Pese a los puntos en común, la reunión no se cerró con grandes anuncios formales. Trump tiene previsto continuar la cumbre al día siguiente, sobre la que anticipó que será “la más importante de la historia”.