

De cara al balotaje entre Lula da Silva y Flávio Bolsonaro, que será el 25 de octubre, el ánimo social en Brasil combina una preocupación política marcada con un fuerte optimismo económico. Así surge del Latam Pulse de septiembre de 2026, el informe mensual que elaboran Atlas Intel y Bloomberg.
El relevamiento, que se hizo entre el 3 y el 8 de octubre entre 5026 personas, indagó en cuán probable es que el país enfrente distintos desafíos o riesgos durante los próximos seis meses.
Un golpe de Estado, el riesgo que más sienten los brasileños
El que encabeza la lista de temores de los votantes es el golpe de Estado: el 38% lo considera “muy probable” y otro 11% lo ve “probable”. Este indicador aumentó marcadamente con respecto a la evaluación realizada en agosto por la misma consultora (era del 13%). En el otro extremo, el 18% lo juzga poco probable y el 26% nada probable. Así, el saldo es de +5 puntos.
Vale recordar que tras las últimas elecciones, se produjeron enfrentamientos entre seguidores de Jair Bolsonaro que buscaban destituir al recientemente asumido Lula da Silva. Por estos hechos, la Justicia condenó al expresidente, que actualmente cumple una condena por intento de golpe de Estado.

Detrás de esta marcada preocupación aparecen las revelaciones sobre grandes fraudes o esquemas de corrupción. El 36% las ve “muy probables” y el 18% “probables”, con un saldo de +28 puntos, el más alto de todos los riesgos consultados.
En tercer lugar, figura la falta de mayoría oficialista en el Congreso Nacional, con un 30% de “muy probable”.
Los escenarios de conflicto social, en cambio, se perciben como lejanos. Las huelgas de gran escala tienen un saldo de -46 puntos, las protestas violentas y la depredación de patrimonio público de -32, la paralización de centros urbanos o grandes vías de transporte de -28, y la destitución o renuncia del presidente de -25.
El aumento de ataques o asesinatos vinculados a facciones criminales queda levemente en terreno positivo (+4), mientras que el de robos y asaltos es de -10.
El marcado optimismo económico tras las elecciones
Otro punto que se destaca del informe tiene que ver con el Índice de Confianza del Consumidor del país vecino, que alcanzó los 27,1 puntos. El estudio presenta los valores restándoles 100 a la escala original, en la que lo que supera los 100 se considera favorable. Brasil es el único de los siete países del gráfico con un índice en terreno positivo.
El salto, que, en términos temporales se dio luego de las elecciones generales, en las que triunfó Bolsonaro (aunque el porcentaje obtenido no le permitió acceder a la presidencia en una primera vuelta), también se explica por las expectativas, que marcan 50,1 puntos frente a 14,9 en agosto. Sin embargo, contrasta con la evaluación de la situación actual, que sigue en terreno negativo, con -5,1 puntos, aunque mejoró desde los -17,1 de agosto.
En esta línea, las expectativas a seis meses son ampliamente favorables: el 76% cree que la situación económica del país va a mejorar, el 74%, que lo hará la de su familia, y el 70% cree que mejorará el empleo.
La mirada sobre el presente es más cauta: el 54% califica como mala la situación económica de Brasil y el 32% como buena (-22 puntos), mientras que sobre la situación de la propia familia el 40% responde que es buena y el 33% que es mala (+7), y sobre el empleo, 40% y 36% (+4).
Cómo ven los brasileños las medidas de Lula
El informe también pidió calificar como acierto o error 13 decisiones del gobierno de Lula, y 12 de ellas obtuvieron saldo positivo. La mejor valorada es la gratuidad de todos los medicamentos y artículos del programa Farmácia Popular: 89% de aciertos, 6% de errores y un saldo de +83 puntos.

Le sigue la exención del impuesto a las Ganancias para quienes ganan menos de 5000 reales mensuales, con 84% de aciertos y 11% de errores (+73).
Más abajo aparecen la firma del acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea (69% de aciertos, 11% de errores y 20% que no sabe, para un saldo de +58) y el programa de renegociación de deudas Desenrola (67% frente a 25%, +42).
También son bien vistas la revocación de la “tasa de las blusitas”, el impuesto a las compras de hasta u$s 50 en sitios internacionales como Shein y AliExpress (62% frente a 22%, +40), el Pé-de-Meia, un incentivo financiero para alumnos de secundaria pública de familias de bajos ingresos (61% frente a 30%, +31), y el programa Gás do Povo, que ofrece la recarga gratuita del balón de gas (60% frente a 30%, +30).
La única decisión con saldo negativo es la de retirar a empresas públicas, como el Correo, del programa de privatización: el 41% la considera un acierto y el 50% un error, con un saldo de -9 puntos.

Cómo se inclina la balanza de cara al balotaje
“Nuestra última encuesta para la segunda vuelta tenía a Flávio Bolsonaro cinco puntos por delante de Lula, con 52% de las intenciones de voto para Flávio Bolsonaro y 47% para Lula”, señaló Yuri Sánchez, jefe de Análisis Político y director de Riesgo Político de Atlas Intel, en diálogo con Radio Perfil.
Por otra parte, cabe señalar que 21 millones de personas no fueron a votar en la primera vuelta electoral en Brasil. En ese sentido, la asistencia a las urnas en el balotaje podría inclinar la balanza. “Para la primera vuelta, nosotros esperábamos que hubiera una abstención mayor, por una elección un poco más fría y un cansancio mayor con la polarización. Pero eso no necesariamente pasó”, expresó Sánchez.

















