

Estados Unidos está dos pasos de evitar la cesación de pagos. El Congreso tiene previsto votar hoy a contrarreloj un acuerdo bipartidista de último momento para aumentar el tope de la deuda gubernamental y evitar que el país caiga mañana en una cesación de pagos potencialmente calamitosa para las finanzas mundiales.
Pese a resistencias de sectores tanto conservadores como progresistas, el acuerdo parecía ganar hoy respaldo en el Congreso, en medio de intensas gestiones de la Casa Blanca y los líderes parlamentarios para alinear tras la iniciativa a legisladores del oficialismo demócrata y la oposición republicana.
El presidente de la Comisión de Reglas y Procedimientos de la cámara baja, David Dreier, dijo que habrá una hora de debate antes del voto, previsto para la noche de hoy.
Por su parte, en el Senado, donde un solo legislador podría bloquear la decisión de votar, el líder de la bancada oficialista, el demócrata Harry Reid, dijo esperar llegar a un acuerdo que permita votar la ley al atardecer.
El vicejefe de la bancada senatorial republicana, Mike Crapo, pronosticó que hasta 30 legisladores de su agrupación conservadora podrían respaldar el acuerdo, anunciado anoche por el presidente, Barack Obama, luego de una tensa semana de negociaciones infructuosas.
Mientras tanto, líderes de los dos partidos en ambas cámaras celebraban reuniones con sus legisladores para promover el paquete, y Obama envió un video a sus correligionarios demócratas para pedir su apoyo.
"Este fue un proceso largo y complicado. Como con cualquier acuerdo de compromiso, el resultado dista de ser satisfactorio", señaló el mandatario en el video, citado por la cadena CNN.
El plan, que es respaldado por los líderes parlamentarios de los partidos Demócrata y Republicano, eleva el techo de la deuda en u$s 2,4 billones, para llevarlo a u$s 16,7 billones, hasta después de las elecciones de noviembre de 2012. Asimismo, promete una reducción del gasto público en un monto similar durante los próximos diez años.
Repercusiones y negociación
Luego de días negros en las bolsas el mundo ante la falta de acuerdo en Washington, el alivio era hoy palpable en los mercados, sobre todo en Asia, donde se registraba una de las mejores sesiones en varias semanas, informó la cadena de noticias CNN.
El avance también se evidenciaba en los mercados de Europa, y Wall Street abrió a la alza, aunque luego cayó ante un informe sobre una abrupta caída en julio de un índice industrial clave.
Aunque Obama expresó algunas reservas sobre la iniciativa, felicitó a los dirigentes legislativos por haber alcanzado el acuerdo luego de una tensa semana de negociaciones infructuosas.
Pero para que el acuerdo se convierta en ley, tanto el Senado como la Cámara de Representantes deben darle su visto bueno, lo que debería concretarse antes de mañana, cuando se vence el plazo para ampliar el límite de endeudamiento.
Para aprobar la iniciativa, se necesitarán tanto votos republicanos en el Senado, de mayoría oficialista, como votos demócratas en la Cámara baja, donde son mayoría los republicanos.
Si la ley no de adopta, el gobierno no podría cumplir con los pagos a los inversionistas en los bonos del Tesoro, a los beneficiarios del Seguro Social y las pensiones militares, y a las empresas que trabajan con el gobierno.
En cambio, si el Congreso aprueba el compromiso bipartidario, se protegerá la tasa de crédito de Estados Unidos, dará seguridad a los inversionistas de los mercados financieros de todo el mundo y posiblemente revertirá las pérdidas registradas por Wall Street en días recientes conforme aumentaba la incertidumbre.
Si bien el acuerdo incluye su demanda de que no haya un nuevo debate sobre el límite de la deuda hasta después de los comicios presidenciales, dejó de lado la principal posición demócrata: elevar los impuestos a los que más tienen para ayudar a cubrir el déficit si hacer tantos recortes a los programas sociales.
Los republicanos, presionados por su ala más conservadora, el Tea Party, pedían profundos recortes en los gastos federales antes de acordar un permiso para adquirir más préstamos que engrosen la deuda nacional.
En su video, el presidente aseguró que inicialmente no habrá recortes a los programas de beneficios sociales, como la Seguridad Social y la asistencia médica para retirados llamada Medicare.
Sin embargo, aclaró que dichos programas podrían verse afectados en el momento en que se revisen las leyes fiscales.
Los analistas creen probable que haya resistencias por parte de los republicanos más conservadores y también de algunos demócratas en la Cámara de Representantes.
Según diversos medios de comunicación estadounidenses, alrededor de un centenar de demócratas podrían rechazar el compromiso en la Cámara baja porque a largo plazo puede llevar a reducciones en servicios de salud y pensiones.
Pese a ello, los expertos se manifestaron convencidos de que el acuerdo será aprobado finalmente por las dos cámaras.













