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De ser rico a perder US$ 75 M y muchos amigos: quiere que todos eviten su "paso en falso"

Justin Kan perdió US$ 75 millones cuando intentó emprender en una startup para revolucionar el sector legal. El estadounidense reveló las tres razones por las que su emprendimiento no funcionó.

El creador de contenido de los Estados Unidos Justin Kan comenzó su carrera en internet en el año 2007 y fue uno de los primeros canales de la plataforma de streaming de video Twitch.

En 2021, la plataforma Twitch tiene más de 140 millones de usuarios activos y fue adquirida por Amazon por US$ 970 millones debido al éxito.

En Twitch, el canal de Justin Kan era conocido como "Justin.TV" y se trataba de uno de los más populares de toda la comunidad. Sin embargo, dejó todo por emprender en un negocio de tecnología jurídica para digitalizar el sector legal y fracasó. En total, perdió US$ 75 millones y "unos cuantos amigos".

"Durante mi tiempo como socio de Ycombinator mi ambición de construir algo grande no hizo más que crecer. Me atreví a dar el paso y decidí seguir la vieja sabiduría de solucionar mi propio problema y construir una startup en torno a la solución", contó Kan en un video.

Según el emprendedor, quiso desarrollar una startup para hacer el trabajo legal que él odiaba hacer: "Nunca entendí realmente por qué estaba pagando. Toda la experiencia de hacer papelerío legal era demasiado complicada y opaca. Creé Atrium por esta razón, para facilitar esta tarea a los fundadores de startups", sostuvo.

Con esta solución, los emprendedores serían capaces de contratar personas, recaudar fondos, realizar acuerdos de adquisición y colaborar con su equipo legal de manera transparente.

Con esto en mente, Kan y otros cinco emprendedores decidieron emprender y recibieron US$ 10 millones en una ronda de inversión Serie A por parte de inversores internacionales.

Pero fallaron en la etapa inicial de desarrollo de producto: en vez de plantear un modelo de negocio sólido y desarrollar la solución que iban a vender, se dedicaron a conseguir clientes. Esta fue una de las principales razones por las cuales Atrium falló, según los expertos.

Además, contrataron personal demasiado rápido y esto afectó a la cultura de la compañía.

"Los problemas se agravaron y se agravaron. Sin objetivos claramente definidos entre los cofundadores, surgieron enormes fricciones. Uno por uno, los fundadores se fueron hasta que Justin fue el último hombre en pie. Hay algunas cosas que no se arreglan con más capital", relató un experto sobre el tema. 

Cuando cerraron la empresa, más de 100 empleados se quedaron sin trabajo debido a la mala toma de decisiones de la startup. El capital inversor fue devuelto y las operaciones fueron cerradas para siempre. 

Los aprendizajes de un emprendimiento fallido

Justin Kan, creador de contenido.

La experiencia le dejó tres grandes aprendizajes personales a Kan y decidió publicarlos en su cuenta personal de Twitter:

1. Fundar un negocio en base a una pasión y no para alimentar tu ego.

Kan admitió que su ego no lo dejaba respirar y tomar las decisiones correctas: "Mi ego no dejaba de insistir en que pensara en algo más grande. Mis sueños estaban hechos por millones de dólares increíblemente grandes".

2. Dejar la misión y el objetivo claro a la hora de emprender.

"Es muy difícil escribir la misión a posteriori. Hay que empezar con una razón de ser clara y filtrar las primeras contrataciones para que sean creyentes", sugirió el creador de contenido.

3. No contratar personas demasiado rápido.

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