Las ollas de aluminio pueden oscurecerse con el uso y perder parte de su brillo original. Estas manchas pueden aparecer por la oxidación de la superficie, los restos de comida o las reacciones con determinados productos de limpieza.
Una alternativa para tratar la decoloración es una pasta preparada con cremor tártaro, bicarbonato de sodio, vinagre blanco y escamas de jabón.
La receta figura en la guía Green Cleaning Methods for Your Home, publicada por la Universidad Estatal de Nuevo México, que reúne alternativas de limpieza para el hogar.
Cómo limpiar las ollas de aluminio con vinagre blanco, cremor tártaro, bicarbonato de sodio y escamas de jabón
La guía de la Universidad Estatal de Nuevo México propone utilizar vinagre, cremor tártaro, bicarbonato de sodio y escamas de jabón para limpiar el aluminio. Las cantidades indicadas son:
- 8 cucharadas de cremor tártaro.
- 8 cucharadas de bicarbonato de sodio.
- 4 onzas de vinagre, equivalentes a unos 118 mililitros.
- 4 cucharadas de escamas de jabón.
Para preparar la mezcla, hay que combinar el cremor tártaro, el bicarbonato y el vinagre, y remover hasta formar una pasta. Después, se incorporan las escamas de jabón.
La preparación se aplica sobre la superficie de aluminio con una esponja húmeda. Una vez tratada la zona, se enjuaga con agua tibia. Si las manchas persisten, la guía contempla repetir el procedimiento.
Por qué funciona la mezcla para limpiar el aluminio
La explicación está en las propiedades de sus ingredientes y en la acción conjunta de la limpieza química y mecánica.
El cremor tártaro, también conocido como bitartrato de potasio, es una sal ácida que puede ayudar a aclarar el aluminio decolorado.
El vinagre blanco, que contiene ácido acético, aporta acidez y puede contribuir a desprender determinados residuos minerales. Al entrar en contacto con el bicarbonato de sodio, se produce una reacción que libera dióxido de carbono, responsable de las burbujas que aparecen durante la mezcla.
Por su parte, las escamas de jabón ayudan a desprender la grasa y los residuos adheridos. La aplicación con una esponja húmeda también aporta una acción mecánica que facilita retirar la suciedad.
Qué precauciones tomar al limpiar las ollas de aluminio
Antes de aplicar la pasta en toda la olla, conviene probarla en una zona poco visible y utilizar una esponja suave, sin frotar con fuerza. También es importante enjuagar bien el recipiente para retirar todos los restos de la preparación.
El aluminio puede perder brillo o deteriorarse por el contacto con determinados productos. Por eso, no conviene asumir que cualquier mezcla casera es adecuada para todos los recipientes: es preferible consultar las indicaciones del fabricante, especialmente si la olla tiene un revestimiento.
La guía de la Universidad Estatal de Nuevo México incluye esta receta entre sus alternativas de limpieza, pero eso no garantiza que elimine todas las manchas negras. Si la decoloración se debe a un daño permanente de la superficie, es posible que el tratamiento no permita recuperar el aspecto original.