En esta noticia

Las proyecciones climáticas para el próximo verano despertaron dudas sobre las temperaturas que se registrarán en la Argentina. Ante la circulación de mapas que anticipan un posible “verano frío”, especialistas en meteorología explicaron cómo deben interpretarse las previsiones y qué implica que se esperen temperaturas inferiores a los promedios históricos durante diciembre, enero y febrero.

¿Habrá un verano frío en Argentina? Qué dicen los pronósticos

Los modelos climáticos anticipan que amplias zonas del país podrían experimentar temperaturas medias inferiores a las habituales para esta época del año. Sin embargo, esta previsión no significa necesariamente que predominen los días fríos durante el verano.

Los especialistas distinguen entre las temperaturas absolutas y las anomalías térmicas. Estas últimas indican la diferencia entre los valores previstos y los registros históricos utilizados como referencia. Por lo tanto, una anomalía negativa significa que las temperaturas podrían ubicarse por debajo de lo normal, pero no descarta la posibilidad de jornadas con calor intenso.

Como referencia, las temperaturas máximas medias históricas mencionadas para los meses de verano son las siguientes:

  • Diciembre: 29 °C.
  • Enero: 30,1 °C.
  • Febrero: 28,9 °C.

Si se concreta el escenario previsto, las temperaturas promedio podrían quedar por debajo de esos valores. Esto no implica que todos los días vayan a ser frescos ni que desaparezcan las olas de calor, ya que las proyecciones estacionales describen tendencias generales y no permiten anticipar con precisión las condiciones de cada jornada.

Verano 2026-2027: anticipan temperaturas por debajo de lo normal para diciembre, enero y febrero.
Verano 2026-2027: anticipan temperaturas por debajo de lo normal para diciembre, enero y febrero.X.

Por qué se esperan temperaturas inferiores a las habituales en Argentina

Entre los factores que pueden influir en el comportamiento térmico se encuentran la circulación atmosférica y la presencia de nubosidad. Una mayor cobertura de nubes puede reducir la cantidad de radiación solar que llega a la superficie durante el día y moderar las temperaturas máximas.

En los últimos meses, distintas áreas del Cono Sur registraron anomalías térmicas negativas. No obstante, para determinar cuánto influirán estas condiciones en el verano, es necesario considerar las actualizaciones de los pronósticos estacionales y los datos oficiales de los organismos meteorológicos.

Las anomalías previstas tampoco significan que la Argentina vaya a ser necesariamente la única región habitada del planeta con temperaturas inferiores a los promedios. Una afirmación de ese alcance requiere comparar las proyecciones globales de fuentes meteorológicas oficiales.

El Niño y su posible influencia en el clima durante el verano

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) publicó el 2 de octubre de 2026 un informe sobre el estado del fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENOS). El documento señala que el Pacífico ecuatorial presentaba condiciones correspondientes a una fase cálida de fuerte intensidad.

Según el organismo, los modelos dinámicos y estadísticos estimaban una probabilidad del 100% de que El Niño continuara durante el trimestre octubre-noviembre-diciembre de 2026. Además, las proyecciones indicaban una probabilidad superior al 90% de que alcanzara una intensidad muy fuerte.

El informe también incluye mapas con patrones históricos de temperatura media y precipitaciones asociados a El Niño durante el trimestre octubre-noviembre-diciembre. Estos datos permiten analizar cómo suele relacionarse el fenómeno con las condiciones climáticas en distintas regiones del país.

El informe completo puede consultarse en el repositorio oficial del Servicio Meteorológico Nacional.

El Niño y las inundaciones en el Litoral argentino

Mientras se analizan las perspectivas para el verano, las precipitaciones y las crecidas de los ríos generan preocupación en distintas localidades del noreste argentino y el Litoral. En los últimos días, los aumentos en los niveles de los ríos Paraná y Uruguay mantuvieron a varios puertos bajo alerta o por encima de las alturas de evacuación.

Según los registros del Reporte Hidrometeorológico de la Prefectura Naval Argentina mencionados en los informes, ocho puntos de medición superaron los niveles de evacuación y otros nueve permanecieron en alerta. La situación se produjo después de intensas lluvias en la cuenca alta del Plata, que incrementaron el caudal de los principales cursos de agua de la región.

En este contexto, el fenómeno de El Niño forma parte de las variables que se deben observar al analizar las condiciones climáticas e hidrológicas. Sin embargo, para atribuirle las inundaciones o establecer su impacto específico en las temperaturas del verano, es necesario contar con información actualizada y evaluaciones oficiales que respalden esa relación.