

Una reconocida y tradicional firma de galletitas confirmó el cierre definitivo de su planta industrial principal, poniendo fin a una trayectoria de casi tres décadas en el mercado nacional, y dejó a decenas de personas en la calle.
Se trata del establecimiento productivo de Tía Maruca ubicado en la localidad de Albardón, provincia de San Juan.
Tras operar durante los últimos meses a un ritmo muy por debajo de su capacidad instalada, la compañía tomó la decisión de frenar por completo su producción.
Cierra una histórica fábrica de galletitas en Argentina
La historia de Tía Maruca comenzó en 1998 como un proyecto familiar enfocado en la elaboración de galletitas con recetas de estilo artesanal.
El gran salto industrial de la marca ocurrió en 2017, cuando adquirió el histórico predio sanjuanino de la ex planta de Dilexis. Aquella apuesta comercial buscaba expandir la capacidad productiva para abastecer tanto al mercado interno como a envíos de exportación.

En sus picos de máxima actividad, la planta llegó a emplear a más de 300 trabajadores directos, convirtiéndose en un motor económico fundamental para el departamento de Albardón y sus alrededores.
Los factores que llevaron al cierre de la fábrica
- Paralización del consumo: la fuerte caída en la demanda de alimentos masivos.
- Uso mínimo de capacidad: en los primeros meses de 2026, la fábrica funcionaba apenas al 52% de su capacidad instalada, lo que disparó de manera crítica los costos fijos por cada unidad elaborada.
- Suba de insumos clave: El incremento en los precios de materias primas básicas como la harina y el azúcar redujo al mínimo los márgenes de rentabilidad.
- Competencia y financiamiento: La dificultad para acceder a créditos con tasas sostenibles y la creciente competencia contra marcas de bajo costo y productores regionales terminaron de acorralar las operaciones.
El conflicto laboral tras el cierre de la fábrica
El cese total de actividades trajo como consecuencia inmediata el envío de telegramas de despidos a los empleados. Tras los anuncios, trabajadores del establecimiento realizaron protestas frente a los portones de la fábrica en Albardón.
Actualmente, las partes avanzan en instancias administrativas y de negociación gremial, con reclamos enfocados en la correcta liquidación de las indemnizaciones conforme a la ley vigente.













