El conflicto en el transporte público volvió a sentirse con fuerza este martes en el norte del conurbano bonaerense. Desde las primeras horas de la mañana, choferes de al menos cinco líneas de colectivos iniciaron un paro total y mantuvieron las unidades detenidas dentro de las terminales, sin salir a prestar servicio.

La protesta se concentró en la zona de Villa Ballester, donde se pudo ver una postal repetida: decenas de colectivos estacionados en los playones y ningún movimiento hacia la calle.

La medida afecta de manera directa a las líneas 707 y 333, consideradas esenciales para la conectividad de la zona, aunque también alcanza a la 407, 437 y 148.

Reclamo salarial y viáticos adeudados

El eje del reclamo pasa por el atraso en los pagos. Según explicaron los trabajadores, la empresa mantiene una deuda de casi dos meses de viáticos y no cumplió con un aumento salarial que ya se encontraba acordado.

Los choferes aseguran que estos incumplimientos no son nuevos y que se repiten desde hace más de un año. Si bien el salario básico ronda el millón de pesos, muchos empleados denuncian que lo cobran en partes y fuera de término.

Esa modalidad, afirman, desordena por completo la economía familiar y vuelve imposible sostener los gastos cotidianos. “Queremos trabajar, pero también cobrar como corresponde”, repiten desde las terminales.

Transporte público HOY: las líneas que están de paro y con servicio reducido

San Isidro, uno de los puntos más afectados

El impacto del paro se siente con mayor intensidad en San Isidro y zonas cercanas. Allí, la línea 707 cumple un recorrido central. Sin ese servicio, muchos vecinos deben caminar varias cuadras, combinar distintos colectivos o recurrir a medios de transporte más costosos.

La interrupción del servicio deja prácticamente incomunicados a algunos barrios y complica el acceso a centros de trabajo, escuelas y centros de salud, en una franja del conurbano con alto flujo de pasajeros.

Dudas por los subsidios y falta de respuestas

Además del atraso salarial, los choferes cuestionan la “falta de claridad” en torno al pago de los subsidios al transporte. Según relatan, la empresa atribuye la situación a demoras de Nación o de la Provincia, pero cuando los trabajadores reclaman ante esos organismos, la respuesta es que no existen deudas pendientes.

Esa falta de información concreta alimenta el malestar y profundiza el conflicto en el transporte público de pasajeros, que por ahora no muestra señales de resolución en el corto plazo.