Los tuppers que quedaron olvidados en un cajón dejaron de ser un problema para convertirse en una solución ecológica y económica.
En un contexto donde ahorrar y reutilizar gana peso, estos recipientes pasaron a ocupar un nuevo rol: macetas livianas, semilleros prácticos y contenedores perfectos para pequeños cultivos.
Lo que antes terminaba en la basura hoy encuentra otra vida en balcones, patios y jardines urbanos. Con herramientas básicas y algunos ajustes, los tuppers viejos se transforman en aliados del cuidado verde.
¿Por qué los tuppers funcionan tan bien en jardinería?
El plástico de los tuppers tiene varias ventajas:
- Soporta la humedad sin deformarse.
- Es fácil de perforar para crear drenaje.
- Tiene variedad de tamaños para adaptarse a cada planta.
- Es liviano, ideal para balcones.
- Permite decorarlo sin esfuerzo.
Se convirtieron en una alternativa ideal para principiantes o para quienes no quieren gastar en macetas nuevas.
¿Cómo convertir un tupper en una maceta decorativa?
La clave está en elegir recipientes con buena profundidad, perforarlos correctamente y preparar el interior para que la planta se desarrolle sin problemas.
Materiales recomendados
- Pintura acrílica o cuerda decorativa
- Piedras pequeñas o leca
- Tierra para macetas
- Plantas chicas o aromáticas
Paso a paso
1. Elegir el tupper adecuado: lo ideal es uno que permita que las raíces crezcan sin obstáculos. Los muy chatos complican el desarrollo.
2. Perforar la base: con un clavo caliente o una broca fina se hacen varios agujeros. Este paso evita que el agua quede retenida y dañe las raíces.
3. Decorar el exterior: pintura, cuerda, tela o incluso un efecto rústico ayudan a integrar la maceta al estilo del jardín.
4. Colocar una capa de piedras: genera drenaje y evita que la tierra tape los orificios.
5. Agregar sustrato y plantar: se llena el tupper, se acomoda la especie elegida y se riega según su necesidad.
Este formato funciona muy bien para aromáticas (albahaca, perejil, menta), suculentas, flores pequeñas y plantas de interior.
¿Cómo usar tuppers viejos como semilleros caseros?
El segundo uso que más creció es el de semillero. Los tuppers retienen la humedad y crean un pequeño “invernadero” que acelera la germinación.
Materiales necesarios
- Sustrato especial para germinación
- Semillas
- Tupper con tapa o plástico transparente
Paso a paso para armar el semillero
1. Limpiar bien el recipiente: evita hongos o residuos que afecten el brote.
2. Hacer orificios de drenaje: la humedad debe quedar controlada.
3. Llenar con tierra liviana: el sustrato aireado permite que las raíces crezcan sin resistencia.
4. Colocar las semillas con cuidado: no amontonar. Si se siembran demasiadas juntas, competirán por espacio.
5. Cubrir para generar efecto invernadero: la tapa o un plástico transparente ayudan a mantener el calor y la humedad.
6. Ubicar en un lugar cálido con luz indirecta: el sol directo puede recalentar el interior.
En pocos días suelen aparecer los primeros brotes. Cuando esto ocurre, se retira la tapa y se continúa el riego hasta el trasplante.