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Domingo Faustino Sarmiento es recordado como uno de los grandes impulsores de la educación pública en la Argentina y como una de las figuras intelectuales y políticas más influyentes del siglo XIX.

No obstante, su pensamiento también dejó frases que, vistas desde la actualidad, generan fuertes cuestionamientos.

Entre sus declaraciones más polémicas aparece una particularmente sensible para la historia: su postura frente a la ocupación británica de las Islas Malvinas.

La polémica frase de Sarmiento sobre las Islas Malvinas

En relación con la ocupación británica de las Islas Malvinas, escribió: “Seamos francos; su invasión es útil a la civilización y al progreso”.

La frase aparece vinculada a su valoración de la presencia británica en el Atlántico Sur. Lejos de condenar la ocupación, el entonces intelectual y político argentino interpretaba que la llegada de Inglaterra podía contribuir al desarrollo económico y a la expansión de lo que consideraba modelos de civilización.

La declaración resulta especialmente controversial desde la perspectiva actual, debido a que la soberanía sobre las Islas Malvinas constituye uno de los principales reclamos históricos de la Argentina frente al Reino Unido.

Sarmiento llegó a afirmar sobre la invasión británica de las Islas Malvinas: “Seamos francos; su invasión es útil a la civilización y al progreso”.
Sarmiento llegó a afirmar sobre la invasión británica de las Islas Malvinas: “Seamos francos; su invasión es útil a la civilización y al progreso”.

Un pensamiento marcado por su admiración por Europa y Estados Unidos

Su postura sobre las Islas Malvinas no puede separarse de una característica central de su pensamiento: su profunda admiración por determinados modelos políticos, económicos y culturales europeos y estadounidenses.

Para Faustino Sarmiento, la educación, el progreso económico, la inmigración y la modernización eran herramientas fundamentales para transformar a la Argentina. En ese marco, veía en países como Inglaterra y Estados Unidos ejemplos de sociedades desarrolladas que podían servir como referencia.

¿Quién Faustino Sarmiento?

Domingo Faustino Sarmiento fue una de las figuras políticas, intelectuales y educativas más importantes de la Argentina del siglo XIX.

Nació en San Juan el 15 de febrero de 1811 y murió en Asunción, Paraguay, el 11 de septiembre de 1888. Fue escritor, periodista, docente, político, militar y diplomático, y ocupó la presidencia de la Argentina entre 1868 y 1874.

Es recordado especialmente por su firme apuesta por la educación pública, a la que consideraba una herramienta clave para transformar y modernizar la Argentina. Durante su presidencia promovió la apertura de numerosas escuelas, impulsó la formación de docentes y respaldó la creación y el crecimiento de instituciones dedicadas a la educación y la ciencia.

También tuvo un papel importante en la modernización del país. Durante su gobierno se expandieron el ferrocarril y el telégrafo y se impulsaron instituciones como el Observatorio Astronómico de Córdoba, el Colegio Militar y la Escuela Naval. Su proyecto de país estaba muy vinculado con el desarrollo de la educación, la ciencia y las comunicaciones.

Además de su actividad política, fue un escritor muy reconocido. Su obra más famosa es Facundo, publicada en 1845. En ese libro analizó los conflictos políticos y sociales de la Argentina de su época y planteó una oposición entre la civilización, que asociaba con la educación, las ciudades y las instituciones modernas, y la barbarie, que vinculaba principalmente con los caudillos y el mundo rural.

Sin embargo, su figura también es controversial. Algunas de sus ideas sobre los gauchos, los pueblos indígenas y otros sectores de la sociedad fueron profundamente despectivas y actualmente son objeto de críticas.

Murió el 11 de septiembre de 1888, fecha que posteriormente fue elegida en Argentina para celebrar el Día del Maestro, en homenaje a su trayectoria y a su importancia en la historia de la educación del país.