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Preparar pan casero en casa no tiene por qué ser complicado, ya que existe una versión express que se cocina directamente en la sartén y que logra una textura suave por dentro, dorada por fuera y con un corazón de queso derretido irresistible.

Esta alternativa fácil de preparar es ideal para un desayuno calentito, una picada improvisada o como acompañamiento de cualquier plato casero.

Foto: Hudson.

El secreto para que la preparación no se pegue es utilizar un buen recipiente para la coción, como los que ofrece la marca Hudson. Para esta receta, es ideal la sartén de aluminio de 22cm Con Antiadherente Línea Olive, que puede conseguirse en el sitio web de la marca a menos de $ 30.000.

¿Cómo preparar pan casero en pocos minutos?

La receta de pan casero se hace con solo cinco ingredientes básicos y es perfecta para quienes buscan algo rico sin encender el horno ni esperar largos tiempos de levado. En apenas 10 minutos, es posible tener listos unos pancitos que van a perfumar toda la cocina.

Los ingredientes necesarios son:

  • 250 g de harina común
  • 160 ml de agua tibia
  • 5 g de sal
  • 3 g de levadura seca (o su equivalente en fresca)
  • 8 fetas de queso.

Paso a paso, ¿cómo preparar el pan de queso en sartén?

En primer lugar, en un bol, colocar la harina y hacer un hueco en el centro. Verter el agua tibia con la sal y mezclar hasta disolver. Luego, sumar la levadura y unir todo hasta crear una masa homogénea.

Pasar la masa a la mesada con un poco de harina y trabajarla por unos cinco minutos hasta que quede lisa. Colocar la mezcla en un recipiente apenas aceitado, cubrirla y dejarla descansar hasta que duplique su volumen.

Foto: Hudson, editada con IA por El Cronista.

Una vez levada, dividir la masa en cuatro porciones, estirar cada una, colocar dos fetas de queso en el centro y cerrar bien los bordes para encapsular el relleno.

Para la cocción, llevar los pancitos a una sartén caliente a fuego medio, cocinar unos cuatro minutos por lado, con tapa, para que el vapor ayude a lograr una miga tierna y el queso se funda por completo. Para terminar, se puede sumar otros sabores al interior, como roquefort, panceta, cebolla caramelizada o jamón.