Ver a un perro dormir y, de repente, notar que mueve las patas, tiembla, hace ruidos o hasta lanza un pequeño ladrido puede llamar la atención. Aunque para muchos dueños es una escena tierna, la ciencia tiene una explicación clara: en la mayoría de los casos, ese comportamiento está relacionado con el sueño y con la forma en la que el cerebro procesa recuerdos y experiencias.
Los especialistas explican que los perros, al igual que las personas, atraviesan distintas fases del descanso. Una de las más importantes es la fase REM, el momento en el que la actividad cerebral aumenta y aparecen los sueños.
En esa etapa, es habitual que el animal haga movimientos involuntarios, cambie la respiración, mueva las patas como si corriera o emita pequeños sonidos.
Por qué los perros se mueven o ladran mientras duermen
Durante el sueño REM, el cerebro del perro sigue activo y puede revivir escenas del día, estímulos, juegos, paseos o momentos de interacción. Por eso, si mientras duerme mueve las patas, sacude las orejas, tiembla un poco o parece ladrar bajito, lo más probable es que esté soñando.
De acuerdo con especialistas en comportamiento animal, esos movimientos no suelen ser una señal de alarma, sino una reacción normal del cuerpo mientras el cerebro procesa información, recuerdos y emociones.
Los cachorros y los perros pequeños, incluso, pueden presentar este tipo de episodios con más frecuencia porque tienen ciclos de sueño más cortos y más intensos.
Qué pueden estar soñando los perros
Aunque no se puede saber con exactitud qué sueña un perro, la evidencia sugiere que sus sueños suelen estar vinculados con experiencias cotidianas. Es decir, pueden “revivir” situaciones que vivieron despiertos, como correr, jugar, perseguir una pelota, pasear o interactuar con sus dueños.
Por eso, si un perro mueve las patas como si corriera o emite un ladrido corto en medio del descanso, no necesariamente está teniendo una pesadilla: puede estar recreando una situación habitual de su día a día.
Cuándo puede ser normal y cuándo conviene prestar atención
En general, los movimientos suaves, los temblores leves, los gemidos bajos o los ladridos cortos durante el sueño son normales. También puede pasar que el perro cambie la respiración o mueva los ojos debajo de los párpados.
Sin embargo, hay algunas señales que ameritan una consulta con el veterinario. Por ejemplo:
- si los movimientos son muy bruscos o violentos;
- si el perro parece rígido o desorientado al despertar;
- si estos episodios se repiten con mucha frecuencia y van en aumento;
- si además aparecen otros cambios en su conducta cuando está despierto.
En esos casos, un profesional podrá evaluar si se trata solo de una alteración del sueño o si hay otro problema de salud detrás.
Por qué el descanso también es clave para la salud del perro
El sueño no solo sirve para recuperar energía. En los perros también cumple un rol importante en la memoria, el aprendizaje, la regulación del estrés y el equilibrio general del organismo. Por eso, respetar sus horas de descanso y darles un lugar cómodo y tranquilo para dormir también forma parte de su cuidado diario.
En otras palabras, si tu perro se mueve, tiembla o ladra mientras duerme, en la mayoría de los casos no hay de qué preocuparse: probablemente esté soñando y atravesando una fase normal del descanso.