

El presidente electo Javier Milei viajó a Estados Unidos para visitar el "Ohel" con el fin de darle las gracias al Hashem (Dios) por el "lugar que le ha dado". Se trata de la tumba del rabino Menachem Mendel Schneerson, conocido como "el rebe de Lubavitch".
Así, su primera parada fue Queens, Nueva York, y luego será Washington donde tendrá reuniones con funcionarios del Fondo Monetario Internacional (FMI), de la Casa Blanca y el Tesoro en un contexto protocolar para explicar el plan económico que incluye ajuste fiscal, reforma monetaria, del Estado y desregulación.
La comitiva que lo acompañó está integrada por su hermana Karina Milei; su futuro jefe de Gabinete, Nicolás Posse; el posible embajador argentino en Estados Unidos, Gerardo Werthein; su asesor Santiago Caputo; y el embajador estadounidense en Argentina, Marc Stanley.
Ohel, ¿cómo es el sitio sagrado que visitará Javier Milei?
Milei había realizado un viaje rápido en julio de este año para visitar el sitio. Lo hizo antes de las Primarias Abiertas, Simultaneas y Obligatorias (PASO) que lo ubicó como el primer candidato más votado al obtener un 30,04% de los votos.
En ese entonces le había pedido al rebe de Lubavitch su bendición antes de afrontar los comicios, la cual se "materializó" y tiene "la intención de cumplir", según declaró en el semanario ortodoxo Kfar Jabad.
"La verdad es que no llegué a conocer al Rebe personalmente, pero apenas en el último año tuve el privilegio de visitar la tumba del Rebe dos veces. Allí pedí su santa bendición para poder ser elegido presidente de la Argentina y esta bendición se hizo realidad esta semana", contó Milei.

El mandatario electo, al igual que miles de personas por año y otros líderes mundiales, visitan el lugar para recibir orientación, vitalidad e inspiración. "Ohel" se refiere a la estructura que construida encima del lugar de reposo de tzadík, término hebreo usado para denominar a una persona justa y piadosa.
El cementerio tiene una entrada especial hacia la tumba de uno de los líderes religiosos más importantes. Antes de ingresar se debe escribir una carta. Antes de morir, el rabino hacia pedido que se coloque en el escrito el nombre del visitante y el de su madre, no el de su padre.
Al llegar, las personas leen los salmos, leen la carta y la rompen, y la tiran donde está enterrado el líder religioso. Cerca del mediodía, el presidente electo se retiró del lugar sin hacer declaraciones.
Lo acompañaron su hermana, Karina, el empresario Eduardo Elsztain, y Werthein.













