Cada temporada de viajes vuelve la misma duda entre los conductores: qué presión usar en las ruedas antes de hacer muchos kilómetros por carretera.
Aunque suele circular la idea de un valor estándar, los técnicos en seguridad vial advierten que no existe una cifra válida para todos los autos.
Por eso, el primer paso es mirar el manual del fabricante o las etiquetas que algunos modelos traen en el marco de la puerta o en la tapa del tanque.
¿Qué pasa cuando la presión es incorrecta?
El nivel de inflado impacta directo en el agarre, la estabilidad, el frenado y el desgaste. Un neumático con aire de menos aumenta la resistencia al avance y hace que el motor gaste más combustible.
Si tiene aire de más, pierde superficie de contacto y puede vibrar o deslizarse en frenadas fuertes. Ambos escenarios elevan el riesgo de fallos y reducen la vida útil de la cubierta.
Valores orientativos para autos y SUV
Aunque cada modelo trae su propio rango, los especialistas suelen manejar referencias útiles para viajes:
- Autos medianos: entre 32 y 33 PSI para trayectos por ruta con carga de equipaje.
- SUV: alrededor de 34 PSI, ya que la carrocería y las ruedas soportan mayor peso.
El criterio general para andar en la ruta es inflar un poco más que en la ciudad, porque el vehículo circula durante horas, con temperatura elevada y con más carga que en el uso diario.
¿Por qué medir siempre en frío?
Los técnicos recuerdan que la presión debe revisarse antes de encender el auto. Cuando las ruedas giran, el calor altera la lectura del manómetro y genera valores que no reflejan la presión real. Si se necesita sumar aire en el camino, lo ideal es esperar unos minutos para que las cubiertas bajen su temperatura.
La importancia del dibujo y del desgaste
El Automóvil Club Argentino fija un límite claro: 1,6 mm de profundidad mínima. Debajo de ese nivel, la rueda pierde adherencia en asfalto mojado y crecen las chances de aquaplaning.
Además del dibujo, es clave mirar los flancos laterales. Cualquier grieta, abultamiento o zona deformada indica que la estructura está comprometida y conviene cambiar la cubierta.
No olvidar la rueda de auxilio
Un error habitual es revisar solo las cuatro ruedas. Los instructores de manejo insisten en sumar la auxiliar, porque una rueda sin presión en medio de la ruta puede dejar al conductor sin alternativa en zonas sin asistencia.
¿Cada cuánto cambiar los neumáticos?
La mayoría de las marcas propone dos referencias:
- cada 60.000 km, según el uso
- entre 5 y 10 años, aunque no se llegue al límite de desgaste
El caucho envejece y pierde elasticidad con el tiempo. A partir de los 4 años, los técnicos ya detectan cambios en la capacidad de agarre.
¿Qué hacer si hay un pinchazo en la ruta?
En un imprevisto, los especialistas aconsejan:
- bajar la velocidad sin brusquedades
- encender las balizas
- buscar un lugar amplio y firme en la banquina
- cambiar la rueda con el auto estabilizado